Nadie dijo que la carrera fuese a ser sencilla y ahí está el Deportivo, peleando contra viento y marea, pero también ganando (3-1) para seguir en la lucha por el ascenso a Primera División. Parecía que una parte de Riazor se llevaba las manos a la cara justo antes del descanso anticipando un descalabro ante el Mirandés, pero el conjunto herculino sacó a relucir su versión más seria para darle la vuelta al marcador y sumar tres puntos que no se podían de ninguna manera de Riazor.
- Castigo en el peor momento. En un tramo final donde es clave tener a todos enchufados, Antonio Hidalgo mantuvo política de rotaciones apostando por el dominio en casa ante un rival en apuros y los primeros minutos acompañaron en sensaciones. Poco a poco el Deportivo ganaba terreno a través de la posesión y no tardó en probar suerte entre los tres palos, donde la fortuna no quiso regalar a los presentes un golazo de vaselina de Luismi Cruz que se perdió unos centímetros al costado de la meta de Palomares. Hasta Bil vio cómo le anulaban un gol por fuera de juego previo de Yeremay y a partir de ahí el Mirandés comenzó a entrar en el partido de forma más seria encontrando el premio en un error de Ferllo, que se jugó la roja agarrando a Unax y provocando un penalti con el que Carlos Fernández volvió a ver puerta en Riazor ocho años después… Se dice pronto. Fueron estos los peores minutos del Dépor, que se encontró con un balón otra ocasión del sevillano solo salvada por el palo antes de un descanso muy necesario.
- Minutos locos. Una vez ‘limpia’ la cabeza, los coruñeses se pusieron el mono de trabajo y volvieron al césped de Riazor con el claro objetivo de igualar el marcador cuanto antes, pero aun fueron necesarios unos momentos de amasar el balón frente al área en busca de un hueco que solo encontró Mario Soriano. Autopista hacia el gol y 1-1 en el luminoso para que Riazor pudiese respirar con tranquilidad y prepararse para el suspense de un revisión en el VAR tras una caída de Altimira en la que el árbitro vio un polémico penalti. Carrerilla de Yeremay y en un visto y no visto todo cambió a mejor en el bando blanquiazul, ahora sí confiado de que todo podía salir bien en una tarde-noche que se había complicado demasiado.
- Control de la situación… o casi. El Deportivo gozaba ya de la tan ansiada ventaja. Bien. Pero ni mucho menos el partido estaba cerrado con el 2-1 ante un rival que ha demostrado recientemente estar más vivo de lo que refleja la clasificación, por lo que era imprescindible no bajar una marcha. Lo entendió a la perfección Bil, que hizo el tercero con un remate perfecto al segundo palo que es muestra del puro instinto del camerunés. Llegaron los cambios y los ‘jabatos’ no dejaron de presionar casi hasta el final, cuando un nuevo penalti les dio la oportunidad de meter miedo en el cuerpo de los deportivistas, aunque esta vez Ferllo pasó de villano a héroe y salvó los muebles atajando el disparo de Javi Hernández antes del pitido final. Un sonido de silbato sinónimo de felicidad que devuelve al equipo al ascenso directo y abre un pequeña brecha con parte de sus perseguidores. Un paso más dentro de una larga maratón.
FICHA TÉCNICA DEL DEPORTIVO – MIRANDÉS
Deportivo: Álvaro Ferllo; Ximo Navarro, Lucas Noubi, Miguel Loureiro, Giacomo Quagliata; Riki Rodríguez (José Ángel, 84′), Mario Soriano (Cristian Herrera, 88′); Adrià Altimira, Luismi Cruz (Diego Villares, 75′); Yeremay Hernández (Stoichkov, 75′); Nsongo Bil (Zakaria Eddahchouri, 84′).
Mirandés: Juan Palomares; Hugo Novoa, Juan Gutiérrez, Jorge Cabello, Fernando Medrano, Rafel Bauzà (Aarón Martín, 88′), Thiago Helguera (Ali Houary, 75′); Javi Hernández, Unax del Cura, Salim El Jebari (Pablo Pérez, 83′); Carlos Fernández (Siren Diao, 83′).
Goles: 0-1 Carlos Fernández (42′, de penalti), 1-1 Mario Soriano (51′), 2-1 Yeremay Hernández (58′, de penalti), 3-1 Nsongo Bil (71′).
Árbitro: Álvaro Moreno (Madrid) – VAR: David Gálvez (Madrid). Mostró la cartulina amarilla a Álvaro Ferllo y Lucas Noubi del Deportivo; también a Javi Hernández, Nikola Maras y Hugo Novoa del Mirandés.
Incidencias: Estadio de Riazor (A Coruña). Partido correspondiente a la jornada 36 de LaLiga Hypermotion disputado ante 24.146 espectadores.
