Empate… y gracias. El Deportivo desperdició ante el Tenerife una gran oportunidad para seguir soñando con el playoff de ascenso. Los blanquiazules mostraron su versión más pobre en ataque, incapaz de inquietar a un conjunto tinerfeño que se fue de Riazor sin recibir un disparo a puerta del cuadro de Óscar Gilsanz. Una preocupante inoperancia ofensiva que llevó a los coruñeses a quedarse sin probar la portería rival por primera vez en toda la temporada pese a promediar 4,3 tiros entre los tres palos a lo largo del curso.
En uno de sus peores encuentros del curso, el Deportivo se topó con un sólido Tenerife con aptitudes para neutralizar por completo a sus grandes bazas ofensivas. Yeremay – el más participativo, pero sin éxito en ataque -, Mella o Mario Soriano no pudieron conectar entre líneas para generar peligro y encontrar a un aislado Zakaria Eddahchouri. La desesperación consumió a un conjunto coruñés que, pese a un arreón con más corazón que cabeza en los minutos finales, se fue de vacío de Riazor.
Y no es, ni mucho menos, la primera vez que el Deportivo se atasca en su feudo. Solo en tres partidos de la presente campaña realizó menos remates como local, donde sigue sin encontrarse consigo mismo. Ante el Sporting el pasado mes de noviembre – 4 remates -, frente al Zaragoza con 5 disparos al igual que en la abultada derrota ante el Mirandés en Riazor fueron los antecedentes en los que el Deportivo realizó un escaso número de disparos.
Un Deportivo encallado ante el Tenerife
Ya en el choque de ida, disputado hace cuatro meses en el Heliodoro Rodríguez, el Deportivo realizó una actuación discreta. Más allá del penalti fallado por Yeremay en los primeros compases, el cuadro blanquiazul se marchó de las islas habiendo realizado tan solo un disparo a portería. 180 minutos de frustración ante un conjunto de Álvaro Cervera que le ha cogido la medida a este Deportivo.
Los chicharreros son el primer equipo, de los que hasta el momento ya han disputado sus dos encuentros ante el Deportivo, que ha sido capaz de dejar al cuadro coruñés sin marcar. Solo el Elche – con el partido de la segunda vuelta todavía pendiente – puede presumir de ello junto al Tenerife. Una estadística que refleja las dificultades que ha atravesado el conjunto de Óscar Gilsanz para hacer daño al equipo tinerfeño esta temporada.
Aun con todo, el empate permite al Deportivo tener virtualmente sellada su permanencia. Nueve partidos consecutivos sin perder y 50 puntos en el casillero han llevado al conjunto coruñés hacia la tranquilidad. Sin embargo, esa falta de colmillo mostrada ante el Tenerife y que le ha lastrado en varias ocasiones durante el curso, le priva por el momento de aspirar a cotas más altas.
