Diez días después del inicio de la campaña de abonos el Deportivo ya tiene a 11.728 socios para la temporada de la vuelta a Primera División ocho años después. Son las cifras hechas públicas por el propio club este viernes 17 de agosto, un día antes del primer partido de pretemporada ante la SD Compostela. Un proceso marcado este verano por la polémica relacionada con las normas específicas de Marathón Inferior y los precios de los propios carnés.
Todos los abonados que quieran renovar su carné disponen de plazo hasta el próximo domingo 26 de julio. Sin embargo, las personas que quieran hacerlo empleando una transferencia tendrán que completar la gestión como máximo hasta el día 24. A partir de ahí, la siguiente fase sería la de cambio de localidad (desde el miércoles 29) para aquellos que deseen desplazarse a otra grada dentro del estadio de Riazor.
Más allá del regreso a Primera, la campaña llega cargada de cambios estructurales: la renovación será online, nacen dos modalidades para quienes quieren mantener el vínculo con el club sin localidad en Riazor, se estrena un compromiso de asistencia que condiciona las renovaciones futuras y se mantiene el moeDÉiro, un sistema de saldo para quien libere su asiento.
El conflicto entorno a Marathón Inferior
Más allá del plano estrictamente futbolístico, el verano en clave blanquiazul está viéndose empañado por las tiranteces entre el club y un sector de la afición que no está de acuerdo con las nuevas normas para la grada de Marathón Inferior. De hecho, este jueves tuvo lugar una manifestación que finalizó con la lectura de un comunicado ante la sede de Abanca en A Coruña bajo el lema «O Dépor somos nós». La intención: solicitar al club que «escuche al deportivismo» y dé marcha atrás.
Los argumentos del Deportivo
Entre los requisitos que el Deportivo aplica a Marathón Inferior figuran la renovación con identificación presencial -con modelo híbrido al poder iniciarse ahora el trámite online-, la firma de un código de conducta, el carácter intransferible del abono y normas sobre símbolos y cánticos en la grada. El club defiende que las medidas buscan evitar sanciones y un posible cierre de la grada en Primera División, como explicó el responsable del Área Social, José Manuel García, quien describió la renovación presencial como «un trámite de cinco minutos» en declaraciones recogidas por este medio el pasado 9 de julio.
Días antes de la manifestación, el club habilitó el inicio telemático de la renovación. Un cambio que la Federación de Peñas consideró insuficiente al mantenerse la firma presencial.
