El día de la crueldad alemana

110

El Deportivo probó lo que es sufrir en sus propias carnes una remontada casi imposible ante el Borussia Dortmund en 1994. ‘Un pedacito de historia’ regresa para rememorar aquel día atroz.

Hace justo siete días el Borussia Dortmund quedó eliminado de la Liga de Campeones ante el Real Madrid, que sufrió lo indecible en el partido de vuelta en tierras alemanas. Los alemanes se quedaron a un paso de lograr el milagro, aunque esta vez se quedaron a las puertas. Fueron muchos los deportivistas que hubieran disfrutado con la eliminación del equipo de Carlo Ancelotti. Curiosamente la historia es tremendamente caprichosa. En la temporada 1994-1995, fue el mismo Borussia el que eliminó al Deportivo en los octavos de final de la Copa de la UEFA. El 6 de diciembre de 1994 los aficionados blanquiazules averiguaron lo cruel que puede ser el fútbol.

Era la segunda campaña que el Dépor disputaba competiciones europeas. Tan solo un año y unos meses antes de este compromiso, se había estrenado en Europa ante el Aalborg. Fue un 14 de septiembre de 1993, cuando los de Arsenio Iglesias cayeron derrotados por 1-0 en tierras danesas. Ya en Riazor, le endosaron un 5-0 en la que fue la primera victoria de la historia deportivista en la Copa de la UEFA. Pero la eliminatoria con el Borussia Dortmund fue totalmente diferente. En apenas dos semanas el sueño se convirtió en pesadilla.

Aquel 6 de diciembre empezó con esperanza para los coruñeses, que llegaban a Alemania con la ventaja de haber logrado un 1-0 en el encuentro de ida gracias a un tanto de José Roberto Gama de Oliveira, ‘Bebeto’. La afición soñaba con conseguir el pase a cuartos de final y quien sabe, quizás se hubiera llegado todavía más lejos en la competición. Sin embargo, la alegría se convirtió en impotencia cuando a falta de dos minutos para que finalizase la prórroga Ricken batió a Paco Liaño y dejó eliminado al Deportivo. ¡Qué crueldad!

Los alemanes nunca perdieron la fe en la remontada, aunque sufrieron para vencer. El conjunto que entonces preparaba Joël Quiniou se adelantó en el marcador mediante un gol de Zorc. Parte del trabajo estaba hecho, pero el Dépor todavía contaba con más opciones de imponerse en el resultado global de la eliminatoria, ya que tenía a su favor el factor del valor doble de los goles fuera de casa.

El 1-0 se mantuvo hasta el final de los 90 minutos reglamentarios, lo cual obligó a que se disputase la prórroga. Alfredo Santaelena, que había entrado al terreno de juego en la segunda mitad, logró un precioso gol cuando casi se quedaba sin espacio para hacer un remate en condiciones. Parecía que no podía ocurrir nada más en el partido. Al Borussia le bastaron tres minutos para dar la vuelta al resultado. Primero fue Riedle y después Ricken los que culminaron una remontada in extremis. El Deportivo se llevó una dosis de realidad aquel día, que fue el de la crueldad alemana.

Sobre el Autor

Comentarios están cerrados.