Óscar Gilsanz podrá volver a contar para el partido ante el Burgos, el domingo 19 a las 14:00 horas en El Plantío, con tres jugadores que han sido habitualmente titulares a lo largo de la temporada y no estuvieron disponibles el pasado fin de semana en Málaga. Lucas Pérez, a pesar de ser el único convocado para el partido en La Rosaleda, no disputó minutos a consecuencia de la gripe, que ya le mantuvo alejado de los campos de entrenamiento. Por su parte, Villares y Barbero no viajaron a la capital de la Costa del Sol. El vilalbés estaba sancionado, luego de ver la roja directa en el partido ante el Mirandés, mientras que el almeriense, renqueante de unas molestias, no pudo acabar la última sesión previa al encuentro.
Con estas ausencias, el técnico deportivista optó por una opción que aún no se había contemplado en esta campaña. Mfulu y José Ángel compartieron el doble pivote por primera vez y Mario Soriano regresó a la que es su posición natural, la mediapunta. Esta idea dio frutos y el Deportivo cuajó uno de los mejores choques de la temporada, a nivel de juego, a partir de este centro del campo. Los regresos de Lucas y Villares dan la posibilidad de volver a modificar el medio del campo y el de Barbero (que todavía tiene que completar una sesión con el grupo), sumado a la vuelta de Lucas que podría volver a actuar como ‘9’, pondrá en duda una nueva titularidad de un Bouldini que no tuvo su día ante los malagueños.
Repetir el esquema
La primera idea que se le pasará por la cabeza a Gilsanz será la de volver a confiar en el mismo esquema con el que se dominó en Málaga a pesar del empate final. El doble pivote conformado por Mfulu y José Ángel sostuvo al equipo perfectamente en el medio del campo, dando libertad a un Mario que pudo ganar metros y sacar su mejor versión siendo el enlace entre la zona defensiva y ofensiva del Dépor.
El único cambio que tendría que hacer el técnico deportivista sería en la posición de delantero. Las malas sensaciones que ha dejado Bouldini desde su llegada a A Coruña han permitido a Barbero sacarle ventaja al marroquí en la carrera por ser el ‘9’ titular. En caso de que Barbero llegase totalmente recuperado a la contienda del domingo se entiende que el de Roquetas sería titular por encima del exlevantinista. Esta variación en la punta no afectaría al estilo de juego del equipo, ya que ambos delanteros te ofrecen juego de espaldas a portería y son ganadores de duelos aéreos. El que seguiría fuera sería Lucas Pérez.
Mismo once pero con Lucas arriba
Con el gran rendimiento mostrado por José Ángel en Málaga y las buenas sensaciones que han dejado Mfulu y Mario Soriano, en una posición más adelantada, en los últimos encuentros; se ha vuelto a abrir el debate de la posibilidad de que Lucas vuelva a jugar como único delantero. Esta idea ya fue probada por Idiakez a inicio de temporada, con el objetivo de poder poner a sus cuatro principales armas ofensivas juntas en el campo.
Al entrenador vasco esta prueba no le salió como esperaba y tuvo que acabar renunciando a ella para jugar con un ‘9’ puro. Gilsanz deberá plantearse de nuevo esta opción debido al gran nivel mostrado por los del medio del campo. Con Lucas arriba no se podría buscar salir en largo con el delantero ni ganarle duelos aéreos a los centrales, pero permitiría apostar por un juego de ataque combinativo en el que participarían los cuatro jugadores con más talento ofensivo de la plantilla.
Retrasar a Soriano para dejarle la mediapunta a Lucas
Esta opción sería regresar a lo que buscó Gilsanz a finales del pasado año. El técnico de Betanzos apostó por este esquema en buena parte de los partidos que ha dirigido con el primer equipo. Mario Soriano regresaría al origen de la jugada y sería el encargado de dirigir al Dépor para sacar la pelota desde atrás. El madrileño regresaría a su posición más atrasada en favor de uno de los dos mediocentros defensivos que actuaron en Málaga. A pesar de la soberbia actuación de José Ángel en tierras andaluzas, Mfulu parte con ventaja para este puesto al haber sido el acompañante habitual de Mario en el tramo final del año pasado.
El paso atrás de Soriano permitiría a Lucas Pérez regresar a los terrenos de juego en su posición preferida, la de mediapunta. El capitán es donde más cómodo se siente, ayudando en la construcción del juego y teniendo metros por delante y espacio para dar el último pase o ensayar el disparo. El de Monelos rinde mejor con un acompañante que le haga el trabajo sucio de ir a los duelos y jugar de espaldas a portería para permitirle a él brillar de cara al arco. En caso de estar recuperado al 100%, Barbero sería el elegido por encima de Bouldini.
La vuelta de Villares al once
El más perjudicado del gran partido realizado por la medular deportivista en Málaga es Diego Villares. El de Vilalba, que ya estaba perdiendo el pulso de la titularidad con Mfulu, ha visto como José Ángel se ha metido en esta disputa a golpe de buenas sensaciones. Para volver a entrar en el once, el pulpo tendría que sustituir a uno de los dos pivotes que fueron de la partida en Málaga y dejar a Lucas en el banquillo para que Mario pueda lucirse en la mediapunta.
