Corría el minuto 77 cuando Noé Carrillo firmaba el 2-1 ante el Leganés. Apenas un minuto antes había saltado al césped junto a Samuele Mulattieri, en una doble sustitución de Antonio Hidalgo con el marcador empatado. Juan Cruz acababa de igualar (1-1, min. 75) el tanto inicial de Zakaria Eddahchouri, y el equipo necesitaba aire fresco. Lo encontró en un canterano que ya sabe lo que es debutar y marcar con el Dépor -lo hizo en la Copa del Rey- y que volvió a exprimir cada segundo con el primer equipo.
La cuenta de Instagram Píldora del Míster desgranó la jugada con detalle didáctico. Todo empieza antes de recibir: Noé ocupa el espacio interior, se ofrece entre líneas y se perfila para tener todas las salidas posibles. Cuando le llega el balón, un único toque le basta para orientar el control hacia la frontal del área, proteger el cuero entre su cuerpo y el rival y definir. No es el control lo que marca la diferencia, sino la lectura previa: dónde colocarse, cómo perfilarse y qué decisión tomar antes de que el balón aparezca. Comportamiento individual de manual.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida de Yon | La píldora del mister (@pildoradelmister)
Un minuto en el campo le bastó a Noé Carrillo para volver a mostrar ese crecimiento que ya dejó entrever a las órdenes de Manuel Pablo en el filial y que ahora confirma con Hidalgo en el primer equipo. El propio técnico subrayaba sus virtudes en la rueda de prensa posterior: «Es un chico de pocas palabras, muy natural. Lleva trabajando muchísimo desde la cantera, representa los valores del club. Ha demostrado la personalidad que tiene y se está ganando estar con nosotros».
Hidalgo destacó además el plus que aportan los jugadores de la casa cuando saltan al campo, equiparando el caso de Noé al de Nsongo Bil. La gente que ha trabajado con ellos en la cantera ya hablaba de esa posibilidad, pero había que verlo en el césped. Como él mismo indicó, «energía pura». Pese a la intentona del VAR, los tres puntos se quedan en casa con una victoria impulsada por un canterano.
