Dava Torres, capitán del Liceo, se estrena como columnista en riazor.org. El ya histórico jugador verdiblanco se pasará por nuestro medio para contar en primera persona cómo se vive la temporada desde dentro. Su estreno, un primer artículo tras ocho partidos disputados.
Después de unos cuantos partidos con este nuevo grupo, las expectativas siguen intactas. Es posible que nuestra ambición nos confundiera en la primera fase, la ilusión de conseguir empezar con un muy buen pie también. Pero desde luego, nunca vamos a perder ninguna de las dos.
La situación me recuerda bastante a cuando le pregunté a mis colegas Pedro y Pablo Montero qué era lo más importante que tenía que saber para surfear. Ellos me respondieron al momento lo siguiente: “controlar las corrientes, brother”.
Me explicaron que lo primero que hay que hacer al llegar a una playa es mirar las corrientes de salida y de entrada. Si no lo tienes claro puedes agotarte y no disfrutar el baño, incluso puede ser peligroso. Si estás nadando en contra de una corriente todos tus esfuerzos parecerán nulos, en cambio si nadas a favor de corriente apenas con unas ligeras brazadas conseguirás avanzar muy rápido.
En el deporte es algo muy parecido, pero le llamamos dinámicas. No es suerte, ni casualidad. Pero a veces, cuando estás en una dinámica negativa fallas goles cantados, o te entran carambolas rivales. No consigues establecerte en defensa, cometes fallos impropios.
Y cuando estás en la positiva, te sueltas en ataque y consigues combinar con calidad. Y en defensa eres rocoso y consigues, junto a tu portero, afianzar la portería.
Nuestro inicio ha sido algo parecido a eso, empezamos con cambios de jugadores, adaptación de los roles y posiciones, desplazamientos complicados y derrotas que seguramente no contaríamos con ellas. No fue por no querer nadar, sino porque al hacerlo parecía que no avanzábamos.
Por suerte, hemos sido capaces de analizar y entenderlo con tranquilidad. Nuestro objetivo pasó a ser salir de esa corriente de entrada y buscar rápidamente la de salida.
Venimos de dos victorias consecutivas, la primera contra el Sant Just en casa (1-0) donde conseguimos afianzar la portería y la más reciente contra el Alpicat fuera (1-5) donde a la buena defensa le hemos sumado un mayor acierto de cara a portería.
Creemos haber encontrado el control de la situación y ahora nos toca seguir trabajando para conseguir surfear una buena ola y desde luego disfrutar el baño.
Seguimos.
Forza Liceo Carallo.
