El Fabril visita este domingo 19 de octubre (16:45 horas) el campo de Las Callejas para medirse al CD Lealtad con el objetivo de prolongar su pleno de victorias. Los de Manuel Pablo llegan líderes invictos del Grupo I de Segunda RFEF, con seis triunfos en seis jornadas, pero el técnico no pierde de vista la esencia de su equipo: competir, formar y mantener la calma.
Manuel Pablo explicó que espera “un partido en el que salgamos bien, concentrados, manteniendo nuestra idea tanto en ataque como en defensa”. Del rival, destacó que “tiene mucha profundidad por fuera, buenos extremos. Puede transitar con esos jugadores potentes y rápidos”. Por eso, pide concentración “en las situaciones de pérdida” y no cometer errores en la circulación, además de “tener tranquilidad, porque si se supera su primera presión, defienden muy hundidos”.
El técnico insistió en que su prioridad sigue siendo que el equipo mantenga una identidad clara. “Buscamos una idea de juego, una identidad. Dentro de esa identidad, la competición es importante para crecer como futbolista. Estamos compitiendo”, explicó. Y aunque los resultados acompañan, recordó que “el acierto o desacierto no nos puede quitar el foco de lo que estamos haciendo. Lo que veía me gustaba igual aunque no hubiésemos ganado”.
En la misma línea, señaló que su objetivo va más allá de los puntos. “Quieres ganar, claro, pero no me quita de ver lo que tengo que hacer, que es que estén bien preparados para lo que pueda surgir del primer equipo”.
El canario también se definió como un técnico exigente “con todos”. Aseguró que incluso los jugadores que no entran en convocatoria “deben mantener el esfuerzo diario y mejorar los aspectos que necesitan. Estamos muy encima de ellos para beneficio del grupo y de cada uno”.
A nivel futbolístico, ve margen de mejora en la definición. “Podemos terminar mejor algunas jugadas, aprovechar mejor las situaciones con ventaja. Cuando el partido parece cómodo es cuando más tenemos que mejorar, porque un gol cambia todo”, apuntó.
Más allá de los números, Manuel Pablo se queda con la madurez del equipo. “Me ha sorprendido para bien que, cuando los rivales se nos han puesto por delante, no nos hemos vuelto locos. Nadie ha querido solucionar las situaciones individualmente y no hemos perdido el dibujo. En eso hemos mejorado respecto al año pasado”.