El Porto vuelve a Riazor este viernes para un amistoso, pero su nombre sigue ligado a una de las noches más dolorosas de la historia del Deportivo. En mayo de 2004, el equipo de Javier Irureta se quedó a un paso de la final de la Champions League ante el Porto de José Mourinho, que acabaría ganando el título. Esta es aquella eliminatoria, contada a través de siete frases de sus protagonistas.
1. El empate de la ida, según Mourinho
La ida en el Dragão, el 21 de abril de 2004, terminó sin goles. Mourinho la resumió así:
«Fuimos el único equipo que quiso marcar e intentó jugar al fútbol».
Aquel partido dejó al Dépor sin dos piezas clave para la vuelta. Jorge Andrade, excompañero y amigo de Deco, fue expulsado por Markus Merk tras un gesto amistoso con el pie sobre el portugués, y Mauro Silva vio una amarilla que le impidió jugar en Riazor.
2. La advertencia de Irureta
Lejos de celebrar el 0-0, el técnico vasco avisó del peligro:
«De cara al partido de vuelta el 0-0 es un resultado peligrosísimo».
3. «Estáis muy creciditos»
El 3 de mayo, la víspera de la vuelta, Mourinho compareció en la sala de prensa de Riazor y dejó la frase que ha quedado para la memoria del deportivismo, recordada también como «os veo muy creciditos». El Dépor llegaba lanzado tras eliminar al Milan con aquel 4-0 y ganar al Real Madrid 2-0 en Liga el fin de semana anterior.
4. Irureta, al 50%
El entrenador del Dépor, sin Andrade ni Mauro Silva, midió las fuerzas antes del partido:
«Estamos al 50% porque tenemos el factor a favor de jugar en Riazor, pero tenemos el inconveniente de las bajas».
5. La noche del 4 de mayo
En la segunda parte, César, que ocupaba el puesto de Andrade, derribó a Deco en el área. Derlei transformó el penalti, que Molina llegó a rozar, y el Dépor, obligado a marcar dos goles, se quedó además con diez por la expulsión de Naybet. El 0-1 mandó al Porto a la final de Gelsenkirchen, donde goleó al Mónaco (3-0).
Años después, Irureta seguía señalando al arbitraje de Collina:
«Collina le permitió al Porto de Mourinho hacer muchas faltas, sin tarjetas amarillas ni nada, el árbitro no estuvo bien».
6 y 7. Lendoiro no olvida
El entonces presidente, Augusto César Lendoiro, también apuntó a la expulsión de Andrade en la ida como la clave de la eliminatoria:
«El árbitro se lo inventó porque los jugadores eran amigos».
Y fue más allá al valorar el contexto de aquella semifinal:
«Seguramente el arbitraje influyó».
Más de veinte años después, el Porto vuelve a Riazor. Esta vez, sin nada en juego. Aquí puedes recordar cómo vivimos en Riazor.org aquella semifinal.
