El Deportivo volvió a Riazor y pudo resarcirse del tropiezo en Castalia con su segunda victoria consecutiva como local. Los blanquiazules vencieron por la mínima en un partido poco vistoso ante el Eibar. Mario Soriano hizo magia una vez más para que Zakaria Eddahchouri anotase el único tanto del choque en un remate a placer en boca de gol. Tras el tanto los blanquiazules se echaron hacia atrás y, a pesar de la insistencia visitante, lograron resistir y mantener el resultado.
En las gradas, el deportivismo volvió a estar al lado de su equipo. 22.684 almas tiñeron de blanquiazul las gradas de Riazor y llevaron en volandas al Dépor hacia una nueva victoria. Los aficionados no dejaron de alentar a los futbolistas, aunque en ciertos tramos mostraron su desacuerdo con tímidos pitidos ante la superioridad visitante. Si estuviste en Riazor, búscate en nuestra galería de la afición del Deportivo – Eibar.




















































