Da igual la hora y el lugar en el que juegue el Deportivo, siempre va a haber aficionados blanquiazules para alentar al equipo. Esta vez, unos 400 seguidores deportivistas acompañaron al cuadro herculino en su visita a Zubieta. Los desplazados pudieron celebrar una agónica victoria en la que, un gol de Mario Soriano en el tiempo de descuento fue el postre perfecto para los bocadillos que se dejaron ver en las gradas durante el descanso.
El encuentro comenzó de manera inmejorable para los intereses del Dépor, con un gol de Stichkov poco después del pitido inicial. De la ilusión se pasó a la decepción con los dos goles de la Real Sociedad B, pero Nsongo Bil y Mario Soriano fueron los encargados, con otros dos tantos, de devolver la fiesta al sector visitante de la ciudad deportiva txuri-urdin. Si viajaste a Zubieta, búscate en nuestra galería de la afición del Real Sociedad B – Deportivo.










































