Diego Villares está de vuelta. Tras haber visto la totalidad de los últimos dos partidos en el banquillo, el capitán regresó a la titularidad en el Alfonso Murube y lo hizo para quedarse. El vilalbés presentó, una vez más, sus credenciales en una auténtica exhibición desde la sombras. Seguramente no lo hizo con el fulgor de otros futbolistas más vistosos, pero fue una pieza clave sin la que no se podría entender la victoria del Deportivo el pasado sábado.
En una posición algo más retrasada que en otras ocasiones, Diego Villares se convirtió en el estabilizador del Deportivo. El equilibrio que Hidalgo llevaba semanas buscando recuperar regresó de la mano del capitán. En este último encuentro, en lugar de ser el encargado de ir a la presión -como nos tiene acostumbrados- sostuvo el centro del campo y se erigió en la medular como un muro infranqueable.
Brillante a nivel defensivo
A nivel defensivo fue el mejor del Deportivo. Con diez contribuciones fue uno de los jugadores que más aportó en este aspecto. Seis intercepciones y otras tantas recuperaciones complicaron un mundo la salida de pelota del Ceuta. Una de ellas precedió al primer tanto del Deportivo, en el que Villares participó recuperando la pelota tras un mal pase local cerca de su área y sirviendo la pelota a un Stoichkov que terminó asistiendo a Nsongo.
A nivel de duelos fue también de lo más destacado del partido. El centrocampista fue vencedor de seis de los nueve duelos que disputó por el suelo. Por el aire, sin embargo, nadie pudo pudo superarlo. Villares ganó los cuatro duelos aéreos por los que tuvo que pugnar en un encuentro brillante del lucense en lo que respecta al ámbito defensivo.
El más certero con balón
Más allá de su contribución sin pelota, Villares fue un seguro con el balón en los pies. El ‘8’ estuvo más que correcto en el pase. Solo tres envíos que salieron de sus botas no llegaron a su destino. Con el 93% de acierto -tras haber dado correctamente 37 de los 40 pases intentados- fue el más fiable del equipo junto con su compañero en el centro del campo, Mario Soriano.
También fue clínico en el pase largo, acertando en los cinco que intentó, y fue -solo por detrás de un Arnau Comas que entró menos en contacto con el balón que él- el futbolista con menos pérdidas de balón entre los titulares del Deportivo. 56 veces pasó el esférico por los pies de un Diego Villares que tan solo perdió la posesión en cuatro ocasiones.
Con estas credenciales, Diego Villares vuelve a presentar su candidatura a titular indiscutible. Después de sumar bastantes más suplencias que titularidades en los últimos dos meses, el capitán se reencontró con su mejor nivel con el objetivo de volver a ser una pieza importante en estas últimas doce jornadas de campeonato.
