El Fabril se despidió este domingo del campo Arsenio Iglesias con una derrota tan inesperada como irrelevante. El Real Valladolid Promesas, urgido por la permanencia, se llevó los tres puntos del Dépor Training Center (0-1) y rompió una racha que duraba desde noviembre. Aún así, el guion ya estaba escrito. La plantilla de Manuel Pablo celebró sobre el césped el título que ya tenía en el bolsillo desde la semana anterior.
Los blanquiazules llegaban al penúltimo asalto liguero con 69 puntos, una ventaja descomunal de 14 sobre el Oviedo Vetusta, y con el campeonato amarrado tras el acto de coronación del lunes 20 de abril en ABANCA-RIAZOR. Enfrente, un Promesas peleando por evitar el descenso desde la 15ª posición. Esa diferencia de motivación, reconoció Manuel Pablo en sala de prensa, acabó pesando: «Están compitiendo por salvarse y se ha notado la diferencia competitiva. El equipo había entrenado bien y pensaba que podía competir mejor», apuntó el técnico.
Una primera mitad equilibrada y el aviso de Íker Gil
Las bajas obligaron a Manuel Pablo a remodelar el once. No pudieron entrar en la convocatoria los lesionados Damián Canedo, Manu Ferreiro, Jaime Garrido, Pablo Cortés, Aarón, Hugo Ríos y Quique Teijo -este último con molestias en los isquiotibiales-, además de Bil, que sigue marcando goles con el primer equipo. El técnico apostó por Brais bajo palos, dio entrada a Hugo Torres y estrenó como titular al juvenil Íker Gil.
El arranque fue para los pucelanos. Riki encaró a Brais y trató de picarla, pero el meta coruñés leyó la intención y atajó con seguridad. Respondió el Fabril con la acción más clara del primer acto: un disparo a la media vuelta de Íker Gil dentro del área que se estrelló en el larguero tras tocar en un defensa. Brais, capitán y figura, volvió a sostener al filial en sendas intervenciones ante Riki y Brian. Con 0-0 se llegó al descanso. «Hemos estado mejor, jugando bien pero no acabamos de finalizar las jugadas», resumió el entrenador.
Ivorra rompe el partido y el Fabril no encuentra premio
Tras el paso por vestuarios, el Promesas entendió que solo le valía ganar y dio un paso adelante. Brian e Ivorra empezaron a generar ocasiones con continuidad y, en el minuto 66, llegó el único gol del partido: Riki filtró un balón en profundidad, Ivorra ganó la espalda de la defensa y resolvió el mano a mano ante Brais.
Manuel Pablo movió el banquillo con Mane y Fabi y el Fabril buscó la igualada con más corazón que orden. La tuvo Vilela en el 92, con un cabezazo que se marchó fuera por muy poco. «A base de últimos esfuerzos hemos intentado tener situaciones de gol pero no hemos estado cómodos, con muchas pérdidas en inicio, en juego, y ellos han tenido muchas transiciones para hacernos daño», admitió el técnico.
La fiesta del campeón, por encima del resultado
La plantilla al completo se reunió en el centro del Arsenio Iglesias para celebrar el título con la grada, el cava y el trofeo de campeón recogido el lunes 20 de abril en Riazor. Una despedida del campo que cierra una temporada histórica para el filial. El Fabril concluirá esta liga el próximo domingo 3 de mayo a las 12:00, en el Estadio Municipal Adolfo Suárez, ante el Real Ávila CF. La próxima temporada, lo hará en Primera Federación.
