El Deportivo se encontró en El Plantío con un escenario muy complejo donde la afición del Burgos se esmeró en convertir su campo en una caldera en un día importante para los dos equipos. Un ambiente que tuvo su cuota de influencia sobre el colegiado, a la postre decisiva en el resultado final, pero que no debe ocultar otros debes de los coruñeses. Sobre todo la falta de un liderazgo claro en situaciones de tensión como las que tocó capear este sábado en la capital burgalesa.
1. El escenario
«El Burgos fue capaz de convertir al histórico El Plantío en una caldera a presión sobre la que también destacaron los más de mil deportivistas que se desplazaron al partido. El ambiente fue clave en el desarrollo del encuentro, condicionando la decisión principal del árbitro que decretó un inexistente penalti en contra de los coruñeses. Quizás Álvaro Ferllo debiera gestionar de forma diferente los momentos más tensos del partido para restar peso al empuje de la bancada rival».
2. Dormir el partido
«El plan de partido era claro. Bajar las revoluciones a través de una prolongada posesión de la pelota y un ritmo lento de juego que solo se activaría en los metros finales. La idea, en mi opinión muy acertada, cobró mayor protagonismo tras el gol de Bil. Hasta la acción del penalti el Dépor controlaba el juego y el tempo del partido a través de la superioridad numérica por dentro con las incursiones de Luismi y Yere para sumarse los Soriano y Riki en formación de cuadrado en la medular y con total libertad de movimientos entre ellos. Quizás todos esperemos un poco más de la presencia y su influencia en el juego de Riki».
3. Ausencia de liderazgo y falta de carácter
«Ya lo hemos comentado en anteriores ocasiones. Este equipo presenta una falta de carácter muy pronunciada, que sumada a la ausencia de un líder sobre el campo provoca que se puedan evitar situaciones como las vividas en El Plantío. Es encomiable el espíritu profesional y de fair play de nuestra plantilla, pero tenemos que jugar con las mismas armas que nuestros rivales y no pecar de inocentes en los momentos de incertidumbre arbitral. Nadie reclamó la clamorosa falta a Yeremay cuando encaraba solo el área de Cantero, ningún compañero evita que Grego avasalle a Luismi cuando este se duele sobre el verde y tampoco nadie defiende al futbolista más joven ayer en el campo con la camiseta blanquiazul cuando recibe una y otra reprimendas rivales en cada una de sus acciones. El liderazgo se aprende, el carácter lo tienes o no lo tienes. Y en esta LaLiga Hypermotion hacen falta uno y otro para poder competir de igual a igual».
Los apuntes de Manu
Racha positiva
«Sumamos un punto y una jornada más sin conocer la derrota. Son ya ocho y es el mejor escenario para hacer autocrítica interna y afrontar los últimos cinco partidos de competición. El estado de ánimo del vestuario, aunque dolido por el empate en Burgos, debe ser positivo y sumar mentalidad ganadora para lo que queda. La afición se lo está dejando todo poniendo toda la carne en el asador sin el más mínimo reproche o queja hacia el equipo. Motivo más que suficiente para apretar los dientes y sacar todo lo que el equipo lleva dentro para esta recta final».
La posible lesión de Ximo
«Casualidad o no, los mejores momentos del equipo esta temporada y en temporadas anteriores coinciden con la presencia del lateral de Guadahortuna sobre el campo. Esperemos que su posible lesión tenga el menor alcance posible porque la experiencia de un futbolista como Ximo es clave para el Deportivo en estos momentos finales».
