Cuando el árbitro pite este sábado el final del partido del Fabril, el filial deportivista podría haber igualado un dato de la temporada pasada. Una victoria ante el Marino de Luanco significaría alcanzar las once en lo que va de temporada, las mismas que sumó en los 34 partidos del curso pasado, cuando logró la salvación en su primera experiencia en Segunda Federación.
Solo la posibilidad de conseguir este hito en el mes de febrero habla a las claras del crecimiento del equipo, al que no le afectó -y si lo hizo fue para bien- el cambio de entrenador. El paso de Óscar Gilsanz a Manuel Pablo no alteró la línea ascendente de una plantilla renovada y que supo incorporar a su dinámica a jugadores del Juvenil como en el caso del joven delantero Adrián Guerrero -ya con ficha del filial- o el reciente goleador Manu Ferreiro, entre otros.
Un talento que será necesario para batir a un conjunto luanquino que llega a Abegondo pisando los talones. Solo un punto distancia a ambos equipos en una categoría donde una victoria o una derrota pueden cambiarlo todo. De hecho, las posiciones peligrosas de la tabla no están ni mucho menos lejos, por lo que el Fabril haría bien en no relajarse para no llevarse sustos de aquí al final de la liga.
A un paso del playoff
La clasificación actual de los coruñeses les sitúa fuera de las posiciones de promoción de ascenso a una unidad del Salamanca en el casillero. Sin embargo, hay que tener en cuenta que por ahora disponen de un partido menos que sus rivales debido a la suspensión del choque ante la SD Compostela. Una jornada que recuperarán el miércoles 19 de marzo a las 21:00 horas en el estadio Vero Boquete de San Lázaro si no hay ningún inconveniente.
