La alianza entre el Deportivo y el FC Penafiel ya ha empezado a dar sus primeros frutos. Y lo ha hecho en forma de traspasos. Raúl Alcaina y Iano Simão han puesto rumbo al conjunto portugués, propiedad ahora de Juan Carlos Escotet, en una operación que busca ir más allá del simple movimiento de fichas. La intención es clara: abrir una nueva vía de desarrollo para los jugadores del Dépor, aprovechando la estructura profesional del fútbol luso.
Fernando Soriano, director deportivo blanquiazul, explicó en rueda de prensa cómo se está articulando esta colaboración entre ambas entidades: “Es importante diferenciar entre traspaso y cesión. Traspasos puedes hacer los que quieras, cesiones máximo tres. Alguna situación más en pretemporada se podría dar por situaciones de jugadores y crecimiento. Creamos, bueno, esas sinergias. Alguna cosa más yo creo que va a haber, pero está por ver en función del mercado y de si para el crecimiento del jugador es mejor ir a Penafiel o a otro sitio”.
En esa línea, tanto Alcaina como Iano se convierten en los primeros nombres que inauguran esta nueva etapa entre A Coruña y Penafiel. Jugadores con poco espacio en el primer equipo, pero con potencial suficiente como para seguir creciendo en un entorno competitivo. “La sinergia va a ser muy importante. Las decisiones se van a tomar desde Penafiel en colaboración con gente nuestra, con gente de la dirección que saldrá desde nuestra directiva. Llevábamos bastantes semanas y meses viendo la liga portuguesa, ahora la podremos ver in situ porque vamos a competir en ella. A nivel de progresión de jugadores puede ser importante”.
Aunque por ahora los movimientos se están limitando a jugadores que ya estaban en la rampa de salida, todo apunta a que no serán los únicos. El Penafiel se convierte en una alternativa real, no solo como destino de futbolistas con menor protagonismo, sino como plataforma para acelerar procesos de maduración que en Segunda División podrían requerir más tiempo o minutos imposibles de garantizar.