«Precipitados, ansiosos y desesperados». No hay forma mejor de definir el encuentro del Deportivo ante el Granada que los tres adjetivos empleados por Riki en zona mixta. El conjunto herculino se encontró ante una oportunidad de oro para regresar a los puestos de ascenso directo, pero la desaprovechó. El cuadro nazarí fue muy superior y venció 0-2 a un Deportivo que, según Antonio Hidalgo en rueda de prensa, cuajó su «peor partido» de la temporada. Así se vivió el encuentro entre Deportivo y Granada a través nuestras imágenes.
De vuelta a la titularidad

Sorprendió Antonio Hidalgo con dos destacados cambios en el once. Luismi Cruz y Lucas Noubi se cayeron de la titularidad para dejar paso a Arnau Comas y José Ángel, ambos de vuelta a la titularidad tras semanas de poco protagonismo. El central catalán completó el encuentro como pareja de Loureiro, mientras que el centrocampista fue sustituido en el descanso tras una pobre primera mitad.
Superioridad evidente

La superioridad del Granada fue evidente durante la mayor parte del encuentro. José Arnaiz adelantó a los rojiblancos a los 18 minutos con un testarazo al fondo de las redes. El delantero remató completamente solo en el área y, con su gol, sumió al Dépor en un estado de zozobra que se prolongó hasta el pitido final.
En vilo por Mella

Una de las peores noticias del partido fue la lesión de David Mella mediada la segunda mitad. El extremo santiagués no pudo seguir en el terreno de juego tras un duro choque con Diaby, que también fue sustituido. El canterano aguantó unos minutos más en el terreno de juego, pero su cojera era evidente y tuvo que ser sustituido antes de tiempo.
Sentencia merecida

Jorge Pascual le puso la guinda al pastel que se comió el Granada en Riazor. El ariete granadinista se plantó solo ante Ferllo en una rápida transición tras un magnífico pase de Manu Trigueros. No le tembló el pulso al delantero andaluz, quien no perdonó ante el intento -en vano- de Ferllo para detener su disparo.
Nsongo Bil, la única noticia positiva

Por rescatar alguna noticia positiva del aciago encuentro del domingo, Nsongo Bil sigue tirando a patadas la puerta del primer equipo. El camerunés fue de lo más destacado en un paupérrimo día del equipo. Jugó más de media hora y fue uno de los futbolistas más activos en el ataque blanquiazul. Bajó varios balones con criterio, incordió a la defensa rival y sirvió un pase de oro para un Samuele Mulattieri que falló en el mano a mano ante Zidane.









































































