Más de dos meses han tenido que pasar para que el Deportivo volviese a celebrar una victoria liguera como local. Los blanquiazules le regalaron a su afición un valioso triunfo ante el Albacete en un encuentro que dejaron encaminado en la primera mitad. Yeremay se sacó de la manga un truco nuevo para abrir la lata y Altimira -al borde del descanso- puso un centro que acabó entrando en la portería tras un mal despeje de Javi Villar. Una chilena de Samu Obeng inquietó a los deportivistas en los últimos minutos, pero finalmente los tres puntos y la tercera plaza se quedaron en A Coruña. Así se vivió el encuentro entre Deportivo y Albacete a través nuestras imágenes.
Un inicio fulgurante

El Deportivo salió mucho mejor plantado al terreno de juego que el Albacete. Los blanquiazules dominaron el balón en los primeros compases y maniataron al conjunto manchego en su propio campo. A pesar de dominar la pelota, al Deportivo le faltó colmillo para generar numerosas ocasiones, pero en esta ocasión supo convertir las pocas opciones de las que dispuso.
Una vez más, don Yeremay Hernández Cubas



La calidad individual nunca pasa desapercibida en el fútbol y menos si se habla de un jugador de los quilates de Yeremay Hernández. El canario abrió la lata con un sensacional tanto a la media hora de juego. El ’10’ recibió en la banda izquierda y, tras una pared con José Ángel en el pico del área, batió a Mariño con un certero disparo al palo largo.
Alti para dejarlo encarrilado antes del descanso

Ya en el tiempo de descuento de la primera mitad, Altimira dejó encarrilado el triunfo blanquiazul. En un buen contragolpe, Mella y el catalán combinaron hasta llegar al costado del área visitante. Alti puso un centro raso que buscaba a Zakaria dentro del área. El envío no llegó al neerlandés, ya que fue cortado por Javi Villar. El despeje del zaguero no fue el mejor y acabó entrando en su propia portería.
El debut de Riki

Otra de las notas positivas que dejó el encuentro en clave blanquiazul fue el debut de Riki Rodríguez con el Deportivo. El centrocampista entró para los últimos 25 minutos de encuentro. El ovetense se estrenó, precisamente ante su exequipo, demostrando para lo que vino al Deportivo, llevar la batuta del Deportivo en el centro del campo.
Fiesta final, no sin sufrimiento previo

Un gol de chilena de Samu Obeng obligó al Deportivo a remangarse a nivel defensivo y permitió que Álvaro Ferllo se volviese a lucir con un paradón que valió dos puntos. Tras el sufrimiento en los minutos finales, la fiesta se desató en el campo y en la grada de Riazor, dejando una vez más una preciosa estampa de la sinergia que existe entre los jugadores y la afición.














































































