Óscar Gilsanz, como ya manda la tradición, dirigió por décima ocasión un entrenamiento solidario que, con motivo de las fechas navideñas, pretende recolectar juguetes en favor de Cruz Roja. En el campo de O Carregal de su Betanzos natal, el exdeportivista -además de volver a entrenar- se mostró «feliz» porque le esté yendo bien a un Dépor que está «poñendo as pedras para voltar á Primeira División«.
«Esa estabilidade no proxecto para ir poñendo as pedras para voltar á Primeira División, estase nese camiño. Moi feliz porque aos meus exequipos lles esté indo ben«, explicó el técnico betanceiro ante los medios presentes en O Carregal.
Así valoró el extécnico blanquiazul la situación cuadro coruñés medio año después de su salida. Gilsanz, que ya llevaba varios años en la estructura del club entrenando a equipos de la base, subió al primer equipo a inicios de noviembre de 2024. Tomó las riendas en puestos de descenso y acabó logrando la permanencia gracias a los 43 puntos que obtuvo en sus 30 citas ligueras al mando. Ahora, desde la distancia, se alegra de la tercera posición que ocupa un Deportivo que buscará, una vez más, regresar a la élite del fútbol español.
En constante formación con el objetivo de volver a los banquillos
A pesar de tener su carrera como entrenador en pausa, el preparador betanceiro está aprovechando este stand-by para nutrirse de los conocimientos que hay en otras Ligas y de la visión de otros entrenadores. «Vendo moito fútbol, aproveitando para ver categorías que non tiñas tan controladas e ver adestrar outros compañeiros, seguir formándonos. A carreira de adestrador é unha formación continua«, dijo Gilsanz.
Para concluir, confesó que, tras haber desconectado, reconoció que le gustaría volver a los banquillos, pero se encuentra a la espera del momento y el sitio adecuados: «O gusanillo dun adestrador nunca se perde de todo. Ao principio o descanso é importante, desconectar. Pero, rapidamente, ese gusto polo campo, polo céspede, por estar no día a día dun club nos anima a facelo de novo. Esperar o momento oportuno, o sitio adecuado e, a partir de aí, volver entrenar con tranquilidade«.
