La etapa de Imanol Idiakez ya está en marcha en Cádiz con el único y claro objetivo de lograr la permanencia con el cuadro andaluz, ahora mismo al borde de los puestos de descenso a Primera Federación. Sin embargo, en sus primeros días en el Nuevo Mirandilla el técnico vasco ha recordado su etapa en el Deportivo, con el que precisamente se reencontrará en un par de semanas. Una experiencia que le dejó «marcado», según él mismo explicó en su presentación.
«Yo solo tenía un club después del Deportivo y era el Cádiz. El Dépor me dejó muy marcado», afirmó con un punto nostálgico. «Me fui al extranjero porque después del club coruñés no me sentía capaz de ir a ningún sitio en España». Unas palabras que dan sentido a su marcha al AEK Larnaca de Chipre, del que se despidió hace unos meses en medio de una complicada situación institucional que se lo llevó por delante a él pese a un cómodo contexto deportivo.
Su primera misión será conseguir una victoria cuanto antes para alejar los fantasmas del descenso: «Tenemos que recuperar la confianza. Nadie te regala jugar con la camiseta del Cádiz. Eso habla de lo que has hecho antes. La capacidad de nuestros futbolistas es indudable, aunque el rendimiento último no ha sido el que todo el mundo quería. Tenemos que buscar nuestra mejor versión y dar lo mejor para ponerlo al servicio del equipo».
El reencuentro con Lucas Pérez
Volver a entrenar al excapitán del Dépor es uno de los nexos que ha llamado más la atención en Cádiz tras el éxito de 2024 cosechado entre ambos. «Le mandé un mensaje cuando fichó por el Cádiz», recuerda Idiakez, aunque matiza que «no volví a hablar con él hasta que nos vimos en el entrenamiento». Juntos buscarán repetir «una empresa parecida por la grandeza de ambos clubes».
