Las pretemporadas suelen tener un doble objetivo para los entrenadores. Principalmente la puesta a punto de sus equipos de cara al inicio de la competición, pero por el camino también ofrece la posibilidad de ver a los jóvenes talentos de la cantera. Idiakez no fue una excepción el verano pasado, cuando llegó a A Coruña y quiso comprobar de primera mano la evolución de las perlas de Abegondo. Este año, ya asentado, el técnico ha reducido el casting y endurecido un filtro que apenas ha superado el sorprendente Pablo García.
El lateral, que todavía no ha disputado ningún partido oficial en edad juvenil, es una de las sensaciones del verano blanquiazul. No sólo se ha afianzado mientras Ximo era el único lateral, sino que ha seguido contando con minutos tras la llegada de Petxarroman y parece haber convencido al técnico.
Su presencia, en todo caso, es la única de una ‘cara nueva’ salida de la factoría Abegondo. Porque sí están los Kevin, Martín Ochoa y Rubén López, pero los dos últimos ya forman parte de la dinámica del primer equipo desde el año pasado y el tercero del grupo ya jugó varios minutos a las órdenes de Idiakez también la temporada pasada.
Presencia mínima
No quiere decir que el técnico no quisiera echar un vistazo a los nuevos. Porque hubo varios jugadores que sí tuvieron presencia en los primeros entrenamientos. Alfaro, Guerrero, Garrido, Parada, Nájera e incluso Marotías, que participó en un amistoso, se fueron cayendo y pronto volvieron al Fabril.

Porque entre el amplio número de jugadores de la primera plantilla ya presentes y que Idiakez ya conocía lo que había en casa, el contraste con la temporada pasada es importante, como muestra el gráfico anterior Simplemente con fijarse en los minutos del último partido ante el Arenteiro, a unos días del inicio de liga, vemos que hasta cinco canteranos tuvieron minutos.
