Imanol Idiakez pasa página de la derrota del Deportivo ante el Levante y espera que la versión del equipo blanquiazul sea la opuesta con la visita de un Racing de Santander que llega líder. El técnico vasco pone en valor lo hecho hasta ahora e insiste en el empujón que supondría tumbar al hasta ahora mejor equipo de la categoría:
Qué pasó en Levante
«El partido no salió como esperábamos y lo habíamos planteado. El entrenador tiene que tomar decisiones, probar cosas. A veces sale bien, a veces mal. No estuvimos bien y ya está. Esto pasa, esto es fútbol y por eso es tan bonito. Días buenos, otros no tan buenos. Teníamos argumentos, hemos perdido en la misma posición jugadores que nos dan cierta estabilidad, pero hay otros que pueden dar paso al frente y mañana hay una oportunidad para ellos».
Gestión en el vestuario
«Nosotros somos profesionales y estamos acostumbrados, es nuestra vida. Una vez a la semana una emoción positiva o negativa, alegría o pena. Tenemos la obligación de levantarnos, lamentar un día la derrota, celebrar un día la victoria y al día siguiente levantarse o seguir. Somos profesionales, sabemos de qué va esto. El fútbol tiene la suerte de que cuando haces uno malo como el jueves, tienes otro para hacerlo bueno. Tenemos un vestuario maduro y vamos a ver un buen Dépor».
Racing de Santander
«Nos habría gustado tener un día más, la exigencia física es muy dura y tener piernas vale oro. Ahí tenemos plantilla, que gente dé un paso adelante y tenemos el reto y la ilusión de ganar al líder, que está haciendo una temporada espectacular. Un buen espejo en el que mirarnos todos, me gusta lo que está haciendo el Racing y tenemos sobre todo un reto en nuestra casa e ilusión por lo que viene mañana. Hicimos mala primera parte, pero antes del partido en levante hablábamos de buen funcionamiento, por una parte mala no vamos a dejar eso… todos somos un poco extremistas, pero no deberíamos ir ahí. Viene el líder, temporada espectacular, bien trabajado y buenos futbolistas, pero estaremos enfrente, el Dépor jugando en casa con su gente. Es una oportunidad magnífica».
Posible revolución
«Revolución… la última que recuerdo es la francesa. No es un concepto que maneje yo. Veremos cómo está la gente y presentaremos un equipo lo más competitivo posible. Una revolución no se ajusta a mí».
