El Dépor Abanca ya está en marcha también para afrontar una temporada en la que buscará el ascenso después del palo duro de quedarse a un gol hasta en dos ocasiones el pasado curso. Continúa al frente del banquillo Irene Ferreras, que dejó sus sensaciones tras el regreso al trabajo comentando, como era inevitable, la sorprendente salida de Rocío Candal después de confeccionar la plantilla:
La salida de Rocío Candal
«Tuve muy buena sintonía con ella. Lo único que tengo que decirle es un gracias enorme. Confió en mí para que estuviera aquí y confió en mí en el día a día para que pudiera ejercer de entrenadora de manera cómoda y confortable. Confiaba en mi trabajo y teníamos una idea similar en muchas cosas. Muy buen feeling para hablar y conversar sobre cualquier situación.
Una vez se da la decisión, tengo que pensar en presente. Soy trabajadora del club y le agradezco al club que siga confiando en mí para dirigir al equipo. Sé que a Rocío no le van a faltar oportunidades. Es supercompetente. En todos mis años en el fútbol, probablemente sea la persona con la que mejor he trabajado y que tiene más capacidad para ejercer su rol.
Siendo honesta, sí que me sorprendió. Entendí que si trabajo estaba siendo bueno. Pero lo que hay que entender también es que las personas que llegan busquen otro tipo de gestión, otras personas, otras capacidades… pasa mucho en el fútbol. Creo que no hay que entender su salida como castigo al mal trabajo. El fútbol tiene cierta ingratitud en este tipo de situaciones. Su trabajo fue muy bueno y ahí sigue estando. Hay que entender que la gente toma las decisiones y lo hace con un criterio. Como lo hago yo y mucha gente lo critica, yo también soy prudente y respeto las decisiones que toma la gente en otros ámbitos. Yo voy a remar a favor. Se toma las decisiones que se cree que van en favor de la mejora del equipo y hay que respetarlas.
Desconozco los motivos. Siempre intentas saber, pero desconozco los motivos reales. Tuve una conversación con Rocío, pero se queda en privado. Más allá de eso, no puedo ni debo entrar. Me dedico a lo mío, que es entrenar».
Incertidumbre por su puesto
«Yo siempre convivo con esa sensación. Los que nos dedicamos al fútbol tenemos que tener claro que cada día que vas a trabajar, tienes que aprovecharlo al máximo. Con la sensación de que vives un privilegio, al que te apasiona. Fueron unos días de incertidumbre hasta que se ubica todo y no sabes a quién dirigirte, cómo trabajar… pero pasados esos días, me comunican que confían en mí para continuar, que entienden que el trabajo fue bueno y que vamos a remar para conseguir ese poco que faltó».
Llegada de Kevin Cabado
«Es una persona cercana conmigo. Tiene claro lo que es estar en el verde y sabe las necesidades que podamos tener. Han sido semanas de cambio, de ajustar cosas y adaptarme. Lo que he visto es que está noche y día pensando por y para nosotras. Poco a poco se irá afianzando esa relación de confianza. Hay total predisposición para todo lo que se necesite por ambas partes. Es necesario contar con gente de la casa y él conoce los entresijos. Cualquier situación tengo claro que todos los que confirmamos el Dépor Abanca, vamos en la misma dirección».
La influencia de Michelle en el Consejo
«El primer día que estuvimos aquí vino el presidente, acompañado de varios miembros del Consejo y nos transmitieron la importancia que tiene el Dépor Abanca en la estructura. No sólo con palabras, también con gestos para facilitarnos herramientas y comodidad para las jugadoras. Nos hablan también de Michelle, que va a ser esa persona que vele por esos intereses. Aparte de su rol en el Consejo, está esa parte emocional… entre las mujeres tenemos que ir abriendo camino y peleando por conseguir ciertas cosas. Vamos a estar tranquilas, me da tranquilidad saber que la tenemos ahí. Trabajará de la mano con Kevin y entre todos cerramos esa vía de comunicación para que todo vaya fluido».