No cambia la filosofía del vestuario del Deportivo a pesar de haber alcanzado el liderato. Los jugadores tienen claro que la fórmula para seguir en lo más alto es la misma que los ha llevado ahí y por eso se centran en disputar cada jornada «como si fuera una final». Da igual el rival, incluso si se trata del segundo, como es el caso del Nàstic de Tarragona este domingo. Así lo explica José Ángel:
Sacar la calculadora
«Dentro del vestuario no se hacen cuentas. Aun ganando, quedarán 11 partidos… si quedaran dos yo sería el primero en hacer cuentas. Pero quedan 11 partidos. Es importantísimo, jugamos contra el segundo, tenemos una ligera ventaja que podemos aumentar… pero cuatro puntos faltando 11 jornadas, mi experiencia me dice que esa ventaja no es suficiente y quedará mucho».
Gran ambiente en Tarragona
Sí, motiva. Pero nosotros en Riazor vivimos cada fin de semana lo de tener un estadio lleno. Venimos de unos cuantos partidos en el que teníamos que ganar sí o sí. Ponfe, Celta… ya estamos acostumbrados a este tipo de partidos. Es importante por el rival, pero uno más para seguir esta dinámica».
Alegría por el liderato
«Yo personalmente, el verme primero me alegra, me da confianza. Pero estoy igual de alegre que la semana pasada sin serlo. Queda tantísimo que no podemos agarrarnos a haber conseguido algo, porque no hemos conseguido nada. Entiendo que la gente, al volver a verse primero, esté más contenta, me alegro por ellos, pero el mensaje es el mismo. Partido a partido, cada partido es una final para nosotros y así lo vamos a seguir trabajando».
Rachas similares
«He vivido rachas parecidas. Después de esa experiencia, lo que me dice es que hay que ser cauto. Saber que cada semana cambia el panorama. Venimos de una victoria contra un gran rival. Vuelves a meter cuatro y te vas contento, pero esta semana cambia todo. Partido diferente, rival que maneja diferentes situaciones, pero tenemos que pensar en nosotros mismos».
