David Mella tiene cita este miércoles 17 de marzo en Madrid con el doctor Manuel Leyes, referente nacional en lesiones de rodilla, para someterse a la revisión que debe despejar las dudas que se acumulan desde el partido ante el Granada en Riazor. La consulta llega después de que una segunda exploración dejara más interrogantes que respuestas y convirtiera lo que en principio parecía un edema óseo en una incógnita de mayor calado.
El diagnóstico inicial invitaba a cierto optimismo en Abegondo. Un edema óseo, aunque doloroso, suele resolverse con reposo y tratamiento conservador, sin necesidad de pasar por el quirófano. Esa era la esperanza del club y del propio jugador. Sin embargo, la persistencia de las molestias obligó a realizar una segunda exploración que, lejos de tranquilizar, abrió nuevos interrogantes sobre la evolución real de la lesión y precipitó la decisión de buscar una segunda opinión especializada.
Lo que Leyes dictamine marcará la hoja de ruta del extremo canterano: tratamiento conservador o quirófano. Y ahí reside todo. Porque si la intervención quirúrgica se confirma, Mella prácticamente podría despedirse de lo que queda de temporada, un escenario que nadie en el club quiere contemplar. El de Noia es uno de los jugadores más desequilibrantes del equipo y su baja prolongada sería un golpe sensible en un momento en el que el Deportivo se juega el ascenso directo.
La semana arranca, por tanto, con Abegondo pendiente de un diagnóstico que puede cambiar los planes de Antonio Hidalgo de cara al sprint final. Y Mella no es el único frente abierto en el parte médico: Yeremay sigue tratándose de su pubalgia, una dolencia que arrastra desde hace semanas y que ha condicionado su rendimiento, mientras que Loureiro terminó el partido en Ceuta con una contusión en el tobillo que habrá que valorar durante los próximos días. El técnico tiene trabajo por delante antes de recibir el sábado al Zaragoza en Riazor.
