El Deportivo dejó escapar dos puntos en Ipurua en el minuto 93, en un partido que deja sensaciones contrapuestas. El equipo de Antonio Hidalgo mostró solidez en varios tramos y volvió a contar con un Yeremay diferencial, pero también retrocedió en aspectos que parecían asentados en semanas anteriores. Estas son las claves que explican el empate, que analizamos con nuestro profe Borja Guerreiro (en directo este 30 de septiembre a las 16:30 y siempre que quieras en nuestro YouTube).

1. La importancia del ‘viejo’ Yeremay
El canario fue la mejor noticia del encuentro. Su capacidad para desbordar y generar ventajas volvió a marcar diferencias. No solo ofreció salida en banda, también conectó con Stoichkov y Mulattieri para dar aire en ataque. Cada vez que recibió, el Eibar tuvo problemas.
2. Paso atrás en la presión
Si en jornadas anteriores el Dépor había mostrado una presión coordinada y efectiva, en Ipurua se vieron desajustes. El equipo reculó demasiado en campo propio, lo que permitió al Eibar ganar metros y cargar con más claridad el área de Germán Parreño. Esa falta de agresividad en campo rival explica buena parte de las ocasiones armeras.
3. Un empate que sabe agridulce
El tanto en el descuento dejó la sensación de oportunidad perdida. El Deportivo había defendido con orden hasta el 93’, pero la última acción reflejó falta de contundencia para cerrar un partido que parecía controlado. El punto mantiene la buena dinámica de resultados, aunque con sabor amargo.
4. Hidalgo, entre avances y tareas pendientes
El técnico sigue sumando piezas al plan, pero queda camino por recorrer en la presión tras pérdida y en la gestión de los últimos minutos. Ipurua recordó que en Segunda no basta con resistir, hay que matar los partidos.
