Óscar Gilsanz se presentó esta mañana como nuevo entrenador del Deportivo sabiendo seguramente que el nivel de dificultad se irá elevando a medida que avancen las semanas. El examen del próximo lunes será más exigente que el de Cartagena por el nivel del rival, el Eibar, pero también porque, una vez aparecidos, los problemas físicos no dejan de lado a la plantilla blanquiazul. El último en pedir sitio en la enfermería es Jaime, que esta mañana no pudo completar el entrenamiento con sus compañeros.
El central, que en Cartagonova jugó la segunda parte, notó unas molestias musculares que lo obligaron a retirarse a vestuarios antes de tiempo acompañado por los servicios médicos. El sábado precisamente reaparecía después de lesión y habrá que ver cómo evoluciona para saber si se trata de una recaída, un problema en otra zona o se queda simplemente en un susto.
De momento, lo que si provoca este contratiempo es un problema en la línea defensiva, de la que esta semana ya se ha caído Ximo Navarro. El andaluz no estará disponible para el lunes, lo que puede provocar que Petxarromán sea el único lateral derecho sano que tenga apto Gilsanz, que ante el Cartagena tiró antes del propio Jaime.
Ni José Ángel ni Mfulu
Más esperanzas había puestas en la recuperación de alguno de los dos mediocentros defensivos que hay en plantilla. Esperanzas que se han reducido después del primer entrenamiento de la semana. Ni José Ángel ni Mfulu avanzan al ritmo esperado y aunque ambos hacen tareas sobre el césped de Abegondo, ninguno se ha ejercitado con el grupo y su presencia en la próxima jornada no está clara.
Pablo Vázquez y Escudero, que el sábado sufrió una torcedura de tobillo, tampoco estuvieron con el grupo, aunque en principio deberían llegar a tiempo para recibir la visita del equipo armero.
