Si marcar un hat-trick ya resulta toda una proeza, hacer lo propio pero repartiendo asistencias resulta aún más extraordinario. El protagonismo de Zakaria Eddahchouri y sus tres dianas en tiempo récord fue compartido por un colosal Mario Soriano, capaz de asistir en tres ocasiones a sus compañeros frente al Mirandés. Una hazaña absoluta que, en el siglo XXI – período del que se disponen registros exactos de asistencias-, solo Lucas Pérez puede presumir de haber logrado con la elástica blanquiazul.
El centrocampista madrileño se une así a un Lucas que lideraba esta estadística en los últimos 25 años en solitario… y por partida doble. El de Monelos atesoró esta efeméride en dos ocasiones durante su última etapa con el Deportivo. En la campaña 22-23, el delantero coruñés repartió tres pases de gol en la remontada blanquiazul ante el Fuenlabrada (4-2). Alberto Quiles con un doblete y el propio Mario Soriano se beneficiaron de la calidad del ‘7’, que tendría guardado un as en la manga para redondear su actuación con un tanto de falta.
El siguiente curso, en la 23-24, Lucas Pérez volvió a sacar a relucir su varita. Con el Deportivo lanzado hacia el ascenso, ‘O Neno’ se vistió de asistente ante el Lugo (4-1) para que Mella, Davo y Hugo Rama completasen la goleada que él mismo había iniciado con un tanto desde los once metros.
Con todo, hay que indicar que el mérito de Soriano es aún mayor: ha firmado su ‘hat-trick’ de asistencias en la categoría de plata. Un logro tan infrecuente que, en la pasada campaña, solo Javier Ontiveros lo consiguió en LaLiga Hypermotion.
Un dato que refleja la dificultad de una gesta en la que el madrileño desplegó todo su repertorio. En Mendizorroza, Soriano mostró cada registro de su juego. Partiendo en un esquema inicial como pivote junto a Villares, en el primer intento de acoplar a los ‘cuatro fantásticos’ — Luismi Cruz, David Mella, Yeremay y Mario Soriano —, el centrocampista se soltó para tomar la batuta del ataque deportivista. Su conexión de vértigo y precisión con Luismi Cruz significó el primero de los blanquiazules en el electrónico.
Con la entrada de Patiño en el segundo tiempo, Soriano adelantó su posición y se volvió letal. Algo menos espectacular pero igual de efectiva fue su segunda asistencia, encontrando entre líneas a un Zakaria Eddahchouri que fusiló sin piedad la portería rival. Poco después, ambos se asociaron en un brillante tuya y mía al contraataque en el que el madrileño dejó al neerlandés solo ante Nikic para volver a anotar.
No pudo permitirse el lujo de marcar como sí hiciera Lucas en sus dos precedentes, pero Mario Soriano quiso dejar huella en otro de los cinco goles del Deportivo ante el Mirandés. Fue en lo que se conoce en el fútbol moderno como ‘preasistencia’ — el pase previo a la asistencia — para lanzar el contragolpe del 1-5 que Eddahchouri, tras el envío medido de Escudero, definió a placer.
Un futbolista capital en los planes de Antonio Hidalgo
Sus tres asistencias frente al Mirandés no son más que el premio a un arranque de campeonato de sobresaliente por parte de Mario Soriano. Ya en la primera jornada ante el Granada fue partícipe de una jugada coral del Deportivo para estrenar su casillero goleador este curso.
Desde entonces, se ha convertido en un futbolista fundamental para Antonio Hidalgo, partiendo como titular en todos los choques disputados hasta la fecha. Tan solo Germán Parreño, Miguel Loureiro y Dani Barcia han completado más minutos que el centrocampista sobre el césped, privado únicamente del tramo final en el debut liguero.
El técnico deportivista ha encontrado en Mario Soriano el eje sobre el que gira su Deportivo. Como media punta por delante del doble pivote, funcionando incluso en esa posición, o asociándose más caído a banda como se le vio en fase ofensiva el pasado sábado, el fútbol del cuadro coruñés pasa por las botas de un Soriano que, de dulce, será diferencial para los blanquiazules.
