Dos aspectos están llamando la atención en los partidos que se han disputado en Riazor en lo que va de temporada. El primero está sobre el verde, con muchas dificultades para el Deportivo en lo que a sumar puntos, y marcar goles, se refiere. El otro en las gradas, donde a pesar de pulverizar récords de abonados durante el verano, las asistencias están quedando lejos de lo deseado.
El club blanquiazul cerró la campaña de abonados con 27.549 socios con asiento para este curso 2024-25, pero las entradas a los partidos del Dépor en el regreso a LaLiga Hypermotion se están quedando considerablemente lejos de esa cifra. Son cinco partidos disputados ya como local y la asistencia media supera por poco los 23.000 espectadores.
No es este un dolor de cabeza nuevo para los dirigentes de la entidad herculina, que durante los últimos años se han preguntado cómo podían motivar a los abonados para acudir a su localidad, en algunas ocasiones incluso con derecho a participar en sorteos por asistir a un mínimo de partidos. Y es que, de media, más de un 30% de los socios del Deportivo no van a Riazor. Ante el Eldense sólo estuvieron presentes un 66,54% de los seguidores con carné, la cifra más baja, mientras el techo lo marcó el derbi con el Racing de Ferrol (74,98%).
‘Absentismo’ con el debate sobre la ampliación para el Mundial 2030 de fondo
Este ‘absentismo’ de los abonados del Deportivo en el inicio de Liga se produce en pleno debate por la pertinencia de la ampliación del aforo de Riazor con motivo del Mundial 2030. Desde el Concello insisten en que dicha ampliación es necesaria ante la demanda de abonos – hubo lista de espera en verano – y que van de la mano del club herculino en el proyecto. No lo ven así en la Plaza de Pontevedra, donde ya han negado ambas afirmaciones en público en más de una ocasión, dejando claro que el aforo actual cubre las necesidades del club y que todavía desconocen gran parte de los aspectos básicos del citado proyecto para traer la Copa del Mundo a A Coruña.
