Parece que el Deportivo se ha reconciliado con Riazor en el tramo final de campaña. Los blanquiazules encadenan cinco partidos sin perder como locales y, este domingo ante el Andorra, se encuentra ante la posibilidad de alcanzar su mejor racha de victorias consecutivas (tres) de la temporada en su feudo. De los últimos tres encuentros que le quedan al Deportivo por jugar, dos serán en un estadio de Riazor que se presenta como la llave para un posible ascenso directo del cuadro herculino.
El Dépor ha encontrado en Riazor su mejor versión en la recta final de curso. Con cuatro victorias en los últimos cinco partidos, los blanquiazules ya han superado en la segunda vuelta -y con un partido menos- el bagaje de puntos que sumaron en casa durante toda la primera.

En la primera vuelta, los de Antonio Hidalgo sumaron 16 puntos en 10 partidos, cosechando cuatro victorias, otros tantos empates y dos derrotas. Tras el ecuador de la competición han disputado nueve encuentros en Riazor en los que han sumado 19 puntos gracias a los seis triunfos, un empate y dos derrotas obtenidas en dichas contiendas.
Con el ascenso directo en su mano, los blanquiazules buscarán prolongar la tendencia. Ganar al Andorra este domingo (14:00 horas) supondría la tercera victoria consecutiva en Riazor, la mejor racha de Hidalgo en lo que va de temporada.
El récord de la temporada está en dos victorias consecutivas en Riazor, una marca que el Dépor ha igualado hasta en cuatro ocasiones a lo largo del curso: Sporting-Huesca, Ceuta-Cultural, Zaragoza-Córdoba y, ahora, Mirandés-Leganés. Con las visitas de Andorra y Las Palmas en estas dos últimas jornadas en casa, los blanquiazules pueden elevarlo hasta los cuatro triunfos seguidos y acercarse así, de forma decisiva, al objetivo del ascenso.
