A pesar de ya haber debutado con la blanquiazul en los clásicos amistosos de pretemporada, Miguel Loureiro fue presentado como nuevo jugador deportivista a falta de tres días para el inicio de la competición. El defensor que puede jugar tanto de central como en el lateral llega, en palabras de Fernando Soriano, para aportar «intensidad, agresividad, experiencia y veteranía que nos faltaba en la zona defensiva».
El propio Loureiro reconoció, en rueda de prensa, que uno de sus objetivos es «aportar ese punto de carácter y liderazgo», lo que Hidalgo llama veneno. Y es que, como alumno aventajado de la escuela del técnico catalán, Loureiro se aprendió este librillo en su última etapa con el Huesca. El cercedense confía en que el Dépor pueda ser un equipo incómodo y reconocible. En A Coruña aterriza después de unas duras negociaciones a tres partes que no fueron sencillas. Finalmente, Deportivo, Huesca y Lugo; lograron llegar a un acuerdo para que Loureiro cumpliese uno de sus deseos de niño.
El reencuentro con el ‘veneno’ Hidalgo
«Es una parte importante también. Entiendo que para que un club apueste por ti tienen que estar de acuerdo todas las partes del club. El cuerpo técnico es una parte importante. Antonio desde el primer momento me quiso traer aquí y me demostró toda su confianza. Quería que estuviese aquí con él, y yo encantado. Es un míster al que le debo mucho, que aposto por mí y confió. Le agradezco el interés y la propuesta».
«Las características del míster ya las comenté en alguna ocasión: la pasión con la que vive al fútbol, ese carácter que tiene y la exigencia en el día a día, creo que tienen que ser señas de identidad en este equipo. Desde que llegué aquí me encontré con un equipo de mucho talento, me sorprendió el nivel de los jugadores que hay aquí. Eso ya estaba, los que estamos llegando tenemos que aportar ese punto de carácter y liderazgo. Va a ser importante para que seamos un equipo reconocible, que seamos capaces de conseguir esa regularidad que se necesita para conseguir los objetivos en Segunda División. Necesitamos que se conozca al Dépor por ese carácter, por ser un equipo incómodo y que presiona«.
Unas negociaciones complicadas a tres partes
«Fue un tanto complicado. Tenían que ponerse de acuerdo entre el Deportivo, el Huesca y, en parte, también el Lugo. El Huesca sabía perfectamente cuál era mi intención. Traté de hablar con ellos desde que surgió el interés del Dépor y comunicarles cuál era mi deseo para que buscasen la mejor solución para todas las partes. Fue difícil, porque estas negociaciones son complicados y hay que llegar a puntos de acuerdo que no son sencillos. Creo que el Dépor hizo un esfuerzo muy importante y yo también puse todo de mi parte por estar aquí. Muy feliz de que finalmente pudiese acabar todo bien, de poder estar aquí disfrutando del día a día y del Dépor».
Un deseo con el que nunca había soñado
«Nunca llegué a imaginarme que iba a jugar en el primer equipo del Dépor. Es cierto que estás aquí en Abegondo y ves a los jugadores. A pesar de que lo tienes cerca, lo veía muy lejos por lo que me transmitía mi entorno y las dificultades del fútbol. Era algo que no me atrevía a soñar. Estoy muy feliz y contento de estar aquí en casa y vivir esto. El club está creciendo y dando pasos agigantados. Las instalaciones mejoraron de una forma increíble y el día a día es inmejorable. Superó todas mis expectativas».
Su posición predilecta
«Eso va a depender de la idea que quiera llevar a cabo el míster a través de los sistemas de juego. Yo estoy cómodo en todas las posiciones de atrás. Es cierto que con los años vas ganando experiencia, eres más capaz de entender el juego, el fútbol, y eso te permite adaptarte a muchas posiciones. Vengo compitiendo de central en defensa de 4, de 5, en el lateral, en el carril… Creo que es importante tener esa capacidad de adaptación y esa versatilidad para darle al míster variabilidad a la hora de utilizar a los jugadores. Estoy cómodo en todas esas posiciones, dependerá del plan de partido y las necesidades del equipo que haya cada semana».
El más experimentado de los centrales
«Es algo que asumo de forma natural. Muchas veces mis amigos me dicen de broma que soy un viejo joven. Desde que llegué, el equipo necesita ese punto de carácter, de empujar, de hablar… Creo que todo esto va bastante bien con mis características. Siempre es algo que me salió de forma natural, liderar con el ejemplo y poner esa intensidad, agresividad y carácter. Pienso que es algo que tengo que conseguir este año aquí, contagiar de esa energía a mis compañeros. Es algo que tenía muy claro desde que vine aquí y en estos primeros días entrenando estoy tratando de hacerlo poco a poco. También estoy conociendo a los compañeros. Muy cómodo en ese sentido, ellos nos reciben de muy buena forma».
