«Fastidiado» es la mejor palabra que encontró Miguel Loureiro para definir el estado del vestuario tras la derrota ante el Castellón en Riazor. El defensor completó los noventa minutos de nuevo en el centro de la zaga y destacó el «trabajo espectacular» que el equipo venía haciendo hasta el momento. Sin embargo, puso el acento en el balón parado, pues el gol encajado este domingo supuso “un mazazo del que cuesta mucho levantarse».
Un Castellón superior
«Un partido en el que fueron superiores, tenemos que tratar de analizar los errores que cometemos sobre todo en los goles, siempre lo digo, que es una máxima de este equipo, queremos encajar poco y ser fuertes sobre todo aquí en Riazor lo estábamos consiguiendo, tratar de analizar esas situaciones de los goles y seguir trabajando con la cabeza fría y con calma para la semana que viene que tenemos otro partido aquí en casa y es importante».
Sin pegada en campo rival
«Son un equipo que va muy alto, que trata de igualar en la primera línea de presión y es complicado salir de esa situación. Cuando cualquier equipo te viene mano a mano es muy difícil generar esas superioridades. Es cierto que conseguimos salir en algunas ocasiones pero no conseguimos instalarnos en campo rival, no tuvimos esa pausa o esa tranquilidad para instalarnos en campo contrario, mover la pelota, eso al final es lo que te hace es pasar tiempo con el balón, que ellos sufran, que estén incomodos es un equipo que cuando le quitas el balón, sufre. Creo que hoy no estuvimos finos, no fue nuestro mejor partido, hay que asumirlo con naturalidad y calma y analizarlo durante la semana».
Sobre el gol de Brignani
«Es una situación complicada para valorar sin verla repetida, al final en los saques de esquina estoy en marca individual y no te da para analizar, para ver esa situación como fue, desde que zona entró. Lo veremos durante la semana y trataremos de trabajarlas como antes de cada partido«.
