El 2026 no ha empezado de la mejor manera posible para el Deportivo. El conjunto dirigido por Antonio Hidalgo firmó ante el Cádiz un muy buen partido en la mayor parte del encuentro, pero el gol de Iuri Tabatadze a falta de cinco minutos para el final congeló Riazor y repartió un punto muy amargo para los locales.
El técnico herculino estrenó sus dos regalos de estas Navidades. Álvaro Fernández y Adrià Altimira partieron como titulares para dar aire fresco a una zona del campo que, pese a la insistencia del catalán, el Deportivo no consigue cerrar —9 goles encajados en los últimos 4 enfrentamientos ligueros—. El nuevo lateral diestro del Deportivo firmó un excelente debut y la parroquia local así se lo reconoció cuando dejó su sitio en el campo a Dani Barcia. El guardameta, sin embargo, recibió dos tantos en los dos únicos disparos a puerta que recibió. Sin culpa de ninguno y sin opción de haber podido evitarlos.
Las decisiones de Antonio Hidalgo, antes y durante los 90 minutos, dejan lecturas muy evidentes sobre con quién cuenta en sus planes y con quién no. El de Granollers plasmó su plena confianza en los recién incorporados. Y mandó un mensaje para un jugador: Samuele Mulattieri. El delantero italiano, propiedad del Sassuolo, ha perdido protagonismo hasta el punto de no ser elegido ni para salir a calentar.
En Andorra, y tampoco en Riazor, realizó ejercicios de preparación en la banda. Mulattieri es ahora el último en la fila. Stoichkov, Zakaria, Nsongo Bil y Cristian Herrera lo han adelantado. Una desaparición absoluta sobre la que fue preguntado Antonio Hidalgo en rueda de prensa y respondió lo siguiente: «Intento poner a los jugadores que entiendo que están en mejor momento y que pueden hacer lo que yo demando. Mula nos dio mucho al principio y ahora no está participando como muchos otros compañeros».
Debutó por todo lo alto el 1 de septiembre en Butarque con la elástica blanquiazul. Entró al comienzo de la segunda mitad, marcó el 2-1 (su única diana en toda la temporada) y forzó el penalti que Yeremay transformó para sellar el empate. Una primera impresión fabulosa a la que en las siguientes jornadas añadió su dominio aéreo, el buen juego de espaldas a portería y la capacidad de asociamiento. Pero todo se vino abajo. Atraviesa su segunda peor racha de partidos sin marcar y su escasa capacidad de producción —sumada a la gran relación de Eddahchouri con el gol— le han llevado a una situación inimaginable en el mes de septiembre.
Con el mercado de fichajes abierto, en Italia se habla de un posible retorno del delantero y señalan a la Sampdoria como uno de los equipos más interesados en hacerse con sus servicios. Sin minutos, de capa caída y con pretendientes desde su país de origen, su continuidad en A Coruña está en el aire.