La convocatoria de Noé Carrillo con el Deportivo no es fruto de la casualidad ni responde únicamente a un contexto de bajas. Es el reflejo de un proceso largo, paciente y sostenido en el tiempo, el de un futbolista que ha sabido esperar su momento y crecer lejos del ruido hasta hacerse imprescindible en el Fabril, superar los imprevistos del camino… y volver a situarse en el radar del primer equipo.
El mediocentro de Teo (2006) entra en la convocatoria contra la Real Sociedad B después de superar una lesión de tobillo que le tuvo apartado de la competición durante casi dos meses, justo cuando atravesaba uno de los mejores momentos de su joven carrera. Antes del parón, Noé se había asentado como titular en el Fabril de Manuel Pablo, completando los 90 minutos en varios encuentros y aportando llegada desde segunda línea, incluido un gol en Astorga.
Madurado desde Abegondo
En Abegondo siempre se ha hablado de Noé como un jugador de los que se enfundan el mono de trabajo, de crecimiento progresivo a fuego lento, pero con una base futbolística muy sólida. Capaz de actuar en varias posiciones del centro del campo, destaca por su trabajo, sacrificio y comprensión del juego, cualidades que le han permitido ganar peso competitivo con el paso de los meses.
Ese perfil encaja con la descripción que hizo Antonio Hidalgo en rueda de prensa, subrayando su condición de interior, su capacidad para el esfuerzo y la necesidad de cuidarlo en este proceso de incorporación progresiva a la dinámica del primer equipo. «Es un ocho, tiene trabajo, sacrificio y es un jugador interesante al que tenemos que cuidar».
Un parón que no frenó su progresión
La lesión llegó en un momento delicado, cuando Noé era habitual en los entrenamientos con el Dépor y apuntaba a seguir acumulando presencia en convocatorias, especialmente en un calendario marcado por la Copa del Rey. Sin embargo, lejos de suponer un frenazo definitivo, el parón ha servido para consolidar su físico y volver con cautela, reapareciendo el pasado fin de semana con el Fabril antes de regresar a la dinámica del primer equipo.
Su vuelta se produce, además, en un escenario en el que el Deportivo necesita alternativas en la medular, lo que convierte su convocatoria en una oportunidad para seguir sumando experiencia y minutos al máximo nivel.
Un proyecto a medio plazo
Renovado por el club hasta 2027, Noé Carrillo es uno de los nombres que el Deportivo viene cuidando dentro de una generación especialmente observada en el Dépor Training Center. Sin prisas, pero sin pausa, su evolución responde a una hoja de ruta clara: crecer desde el filial, asumir responsabilidades y dar pasos firmes cuando el contexto lo permite.
La convocatoria no garantiza un debut inmediato, pero sí confirma algo importante: Noé vuelve a llamar a la puerta del primer equipo.