Con el Mundial como único foco de atención futbolística actualmente, todos los jugadores del Deportivo disfrutan de sus merecidas vacaciones tras lograr el objetivo del ascenso a Primera División en la pasada campaña. Los futbolistas del cuadro herculino no vuelven al trabajo hasta el próximo lunes 6 de julio, pero algunos -como Nsongo Bil– no se detienen en sus días de descanso y siguen entrenando para regresar en plena forma.
El delantero finalizó la temporada como una de las grandes revelaciones en clave deportivista, siendo el héroe del ascenso –con un doblete en Valladolid– tras comenzar la temporada con el filial. En su Yaundé natal aprovecha para desconectar de una temporada memorable para él a la par que prepara su puesta a punto para dar el salto a la máxima categoría de la mano del Deportivo.
El kinesiólogo y preparador físico camerunés Romeo Km está siendo el encargado de ayudar al ariete deportivista a mantenerse en su estado físico. En su cuenta de Instagram ha mostrado -en los últimos días- vídeos y fotografías del delantero ejercitándose en un gimnasio de la capital de Camerún.
En su primera sesión, como destaca su preparador físico en redes sociales, Bil entrenó la movilidad centrada y realizó estiramientos para mejorar la flexibilidad, prevenir lesiones y preparar el cuerpo para soportar cargas de entrenamiento superior. En su segundo día en la oficina, como se puede percibir en el vídeo publicado en las redes sociales de Romeo Km, los objetivos cambiaron para desarrollar la fuerza, la explosividad y la capacidad de producir la máxima potencia para dominar los duelos.
De Segunda RFEF a Primera en menos de un año
El ascenso de Nsongo Bil en el Deportivo está siendo meteórico. Llegó a Abegondo hace dos años, en el verano de 2024, procedente del futbol camerunés. Su primera temporada con el Fabril no fue sencilla. Alternó la titularidad con la suplencia y tan solo pudo anotar cinco goles en 31 partidos, 12 de ellos como titular.
A pesar de ello, tanto el club como el propio futbolista hicieron una fuerte apuesta por seguir de la mano y ese compromiso ha dado sus frutos esta temporada. En el inicio de la temporada se echó el filial a la espalda y dio el paso al primer equipo después de anotar 12 goles en 20 partidos de Segunda Federación. No se arrugó ante el doble salto de categoría, se ganó la titularidad y anotó otros seis tantos claves para el regreso del Deportivo a la máxima élite.
Ahora, blindado como blanquiazul hasta la temporada 2030, tiene un hueco asegurado en la plantilla de la próxima campaña en Primera División. A pesar de estar en sus días de descanso, ya se prepara para un nuevo salto en una carrera que -al menos de momento- no parece tener techo tras haber pasado, en menos de un año, de la cuarta a la primera categoría del fútbol español.
