Sorprendente movimiento del Deportivo para inaugurar el mercado de enero. Por la posición y, sobre todo, por los tiempos. Cuando los focos se habían centrado en la zona de ataque como prioridad para los refuerzos, el estreno se produce en la otra orilla, bajo palos, donde el club blanquiazul acaba de anunciar el fichaje del portero Eric Puerto.
Este joven arquero llega procedente del Antequera, equipo al que el Dépor ha pagado por la rescisión del jugador. Tras terminar su formación en la cantera del Córdoba, Puerto se consagró la temporada pasada a sus 20 años siendo uno de los mejores porteros de Segunda Federación y consiguiendo el ascenso con el Antequera. Esta campaña ha sido titular en 11 encuentros en el equipo andaluz, una de las revelaciones de la categoría de bronce. Se trata de una apuesta de futuro por parte del Deportivo, que le ha firmado un contrato hasta 2027 con opción a una temporada más si el equipo asciende a Segunda División.
La salida de Mackay, el siguiente paso
Además de cambiar la configuración de la portería, este movimiento también es de carácter estratégico de cara a la flexibilidad en el mercado de enero. Para empezar la firma de Puerto, nacido en 2002 y sub-23, permite activar la licencia senior número 24 de la plantilla, por lo que ahora mismo el club blanquiazul podría inscribir un fichaje más sin ningún tipo de condicionante de edad.
Pero este movimiento va todavía un paso más allá, aunque necesita encajar otra pieza antes de que el puzle tenga sentido. Obviamente, el Dépor no va a afrontar la segunda vuelta con cuatro porteros en nómina y el elegido para abandonar el club es Ian Mackay. El coruñés termina contrato en junio y desde la Plaza de Pontevedra le han enseñado la puerta. Las horas del capitán están contadas y que saldrá antes de tiempo.
De esta forma, Fernando Soriano dispondría de un hueco más para otro fichaje antes de que se cierre el mercado y se guardaría todavía las balas de Cayarga y Valcarce, a los que también se le ha comunicado que no se cuenta con ellos, pero cuyos contratos son más complicados de gestionar.
