La operación salida en el Dépor sigue su curso a falta de dos días para volver a la Liga. Esta vez ha sido el turno de un Álex Petxarroman que se ha quedado sin sitio tras la llegada de caras nuevas. El lateral vasco deja A Coruña tras una temporada para marcharse a préstamo a un Andorra que ya conoce. La operación inlcuye una opción de compra a final de temporada de la que no han trascendido los detalles. Desde el club coruñés se despiden de él deseándole «mucha suerte y muchos éxitos en esta nueva etapa de su carrera profesional».
El regreso de Petxarroman al Andorra supone un reencuentro con el club que le permitió asentarse en el fútbol profesional. El lateral derecho volverá a vestir la camiseta tricolor después de un año en A Coruña, donde no consiguió mostrar la versión que le había abierto las puertas del Deportivo. Su etapa en Riazor se saldó, por el momento, con 28 partidos disputados, pero con un rendimiento irregular que lo llevó a perder protagonismo en los primeros compases de la temporada, pero los problemas físicos de Ximo Navarro le devolvieron minutos en el tramo final.
Al Andorra ya había llegado en el verano de 2022, procedente de un Athletic Club con el que llegó a debutar en Primera División. El país de los Pirineos le mantuvo abiertas las puertas del fútbol profesional. Aquella primera campaña le sirvió para ganarse un hueco en la plantilla y para que el club apostara por su fichaje en propiedad al término del curso, cerrando su llegada como agente libre. Con pasado en la cantera de la Real Sociedad y un único año en el máximo rival de los txuri-urdines, Petxa afrontó en el Principado su segunda temporada como una pieza clave y la finalizó con 31 partidos jugados, 27 de ellos como titular. Pese a su aportación, el equipo no pudo evitar el descenso a Primera Federación.
El Andorra, finalmente, no pudo hacer nada por evitar su destino, pero Petxa sí. El vasco pudo mantenerse en la categoría de plata de la mano del Deportivo. Su fichaje por los blanquiazules le mantuvo en el fútbol profesional. Ahora, y tras un año discreto en Riazor, se marcha de Galicia para reencontrarse, en Segunda División, con el equipo en el que más brilló.
