Pablo Martínez fue uno de los protagonistas en la zona mixta postpartido del Deportivo – Elche. El mariscal francés jugó su último partido como titular vistiendo la camiseta deportivista. Tras tres temporadas se marcha de A Coruña «orgulloso» con la imagen que ha dejado en la ciudad. Este último partido, a pesar de haber sido «malísimo en todos los sentidos», fue emocionante desde el inicio hasta el fin para él.
Un día especial
«No voy a hablar del partido porque solo voy a decir tonterías. Fue difícil en el plano emocional. El camino y la llegada no son iguales porque sabes que es la última vez. Intenté disfrutar mucho, se me cayeron un par de lágrimas, pero contento con el trabajo hecho en estas tres temporadas. Me voy orgulloso de dejar esta imagen de mí en A Coruña».
«Encontré familia de verdad aquí, en A Coruña. Tenía a todos mis amigos y disfruté de verles aquí. Fue muy emocionante».
Un homenaje a su altura
«Piensas en todo menos en el partido. Ves a todo el mundo gritando tu nombre y te acuerdas de todo lo que hiciste en estas tres temporadas. Después tienes que jugar el partido y es muy difícil».
Un mensaje al Dépor
«Le deseo toda la suerte del mundo. Este club necesita estar en Primera y con el trabajo de nuestro presidente se va a conseguir dentro de poco».
Con ganas de seguir en el fútbol español
«Me quedan un par de años y voy a dejar todo por el fútbol. Creo que no podré dar todo lo que me ha dado a mí, pero lo voy a intentar. Estoy bien en España de momento».
Un mal partido
«El partido fue malísimo en todos los sentidos. Hemos jugado contra un muy buen equipo, se merecen el ascenso. Que disfruten, me acuerdo de la celebración nuestra del año pasado y molan esos momentos».
