Pablo Vázquez ya es nuevo jugador del Sporting de Gijón, pero su salida del Deportivo aún deja heridas abiertas. El central, que lo jugó prácticamente todo con la camiseta blanquiazul, aprovechó su presentación para dar su versión de los hechos sucedidos en A Coruña. Explicó que la reunión de final de temporada fue la que precipitó su salida, donde se le «apagó el cuerpo».
En la rueda de prensa de presentación, indicó que «no he podido hablar durante este último mes. Era una situación en la que había que ir con cuidado, no quería meter la pata. Nunca pude decir nada… pero ahora es el momento.”
Una reunión que lo cambió todo
Después de ser indiscutible tanto para Imanol Idiakez como para Óscar Gilsanz, Pablo Vázquez no contaba un final así. Sin embargo, todo cambió tras una reunión individual con la dirección deportiva. “Recibí una valoración en la que no coincidíamos prácticamente en nada. Me entraron dudas y trasladé la pregunta: ‘¿me estáis abriendo la puerta?’ Me contestaron: ‘por nosotros, sin problema’. Ante eso, exploré mis posibilidades y apareció el Sporting de Gijón.”
A partir de ahí y tras explorar el mercado, eligió Gijón. «Desde el primer momento supe que quería venir para aquí. Se pudo conseguir con el esfuerzo de todo el mundo. Cuando se presentó el Sporting sentí que tenía que venir. Se lo dije desde el día uno a David, y al final pudo ser, por suerte.”
El mes más duro
Aunque la operación se cerró rápido, para Pablo Vázquez no fue un simple cambio de camiseta. Hubo un desgaste emocional evidente. “A nivel personal fue difícil. En el Deportivo estaba en un buen momento y me pilló desprevenido. No estás preparado. A medida que pasaban los días me iba mentalizando, aunque tampoco tenía claro si se iba a poder hacer», destacó sobre su traspaso al Sporting de Gijón.
“Se me apagó el cuerpo”
Pablo Vázquez aún tenía un año más de contrato con el Dépor, pero esa conversación lo cambió todo. “De momento ellos no veían mucho más futuro allí. Esa conversación fue privada y no quiero desgranarla mucho, pero me quedó una sensación muy mala. Se me apagó el cuerpo. Igual no era el sitio».
Y añadió una reflexión sobre lo que un jugador necesita para rendir: “Para rendir al máximo nivel tienes que sentirte arropado, valorado, respaldado y querido. Eso es lo que intentamos buscar para luego desarrollar tu juego de la mejor manera posible. Ahora mismo, ese sitio está aquí».
“Estoy eternamente agradecido”
Más allá de lo vivido en las últimas semanas, Pablo agradeció al Sporting de Gijón la apuesta. «Agradezco la confianza en mí. También a la dirección deportiva y al entrenador. He sentido desde el principio la cercanía y el respaldo. Estoy eternamente agradecido». Destacó que llega «con muchas ganas de aportar. Esto es mi pasión, mi fútbol. Quiero sumar tanto dentro como fuera. Creo que estoy en el momento perfecto de mi carrera para dar lo mejor de mí.”
El central también se mostró feliz por cómo lo ha acogido el vestuario rojiblanco. “Estoy encantado de estar aquí. Es el sitio correcto en el momento correcto, y eso es difícil de encontrar. Llevo pocos días y me siento como si llevase cuatro o cinco meses por el trato y la amabilidad de los compañeros».
La presentación de Pablo Vázquez con el Sporting de Gijón

