El proyecto deportivo de Juan Carlos Escotet en el Penafiel ha tenido finalmente un desenlace feliz después de una temporada irregular en la que ha peleado por la permanencia casi hasta el final. Un triunfo ante el Marítimo en el último minuto del tiempo añadido ha permitido a los de José Manuel Aire, viejo conocido en A Coruña, lograr el objetivo con una jornada de antelación y poner fin al sufrimiento de los seguidores rubro-negros.
A comienzo de temporada fueron varios los jugadores que realizar ese puente entre Galicia y el norte de Portugal procedentes del Deportivo. Jaime Sánchez, Iano Simão, Davo y Raúl Alcaina son los nombres que acogió el Penafiel después de poner fin a su etapa blanquiazul. También a otros recién llegados como el belga Teddy Alloh, que llegó incluso a realizar la pretemporada a las órdenes de Antonio Hidalgo sin llegar a convencer al preparador catalán.
En cuanto al banquillo, el curso empezó con el luso Pedro Russiano al frente, pero los resultados rápidamente salieron en contra, lo que llevó a la dirección penafidelense a tomar la decisión de buscar un relevo. Fue ahí donde emergió la figura de Aira, libre después de haber pasado por el filial del Deportivo Alavés en Segunda Federación. A la vista de los resultados el cambio fue positivo, aunque con altibajos, y ahora habrá que ver si se confirma la continuidad del técnico berciano.
Una grupo con acento español
Además de los ya mencionados, el Penafiel incorporó a sus fijas a otros jugadores españoles como Joan Femenías, el defensa Jorge Meré, los centrocampistas Àlex Carbonell y Jaime Escario o el delantero Álvaro Santos. Un pequeño grupo español que también debe confirmar su continuidad a la espera primero del final de la liga y después de la confección de un nuevo proyecto con la mira puesta en cotas más ambiciosas.
