Antonio Hidalgo lo ha dicho sin rodeos, sin misterios. El plan con Yeremay está más que claro, «lo estamos dosificando para que esté a pleno rendimiento». Sus palabras encierran una de las decisiones más importantes que el técnico catalán tomará en lo que resta de temporada: cuándo soltar de verdad a Yeremay Hernández.
El canario volvió al campo el pasado sábado en El Molinón, en el empate ante el Sporting (1-1). No fue de inicio. Entró desde el banquillo, como viene siendo habitual en este tramo de su recuperación. Hidalgo lo valoró en la previa del partido de esta noche con un optimismo medido: «Sus minutos del otro día ya mejoraron el anterior, se encuentra mejor, con ese punto de chispa que necesita y lo estamos viendo en los entrenamientos».
¿Dónde está Yeremay ahora mismo?
La lesión que sufrió el extremo en las últimas semanas le robó semanas cruciales de una temporada en la que estiró su presencia en el once hasta que no pudo más. Su vuelta ha sido progresiva y deliberadamente lenta. El cuerpo técnico no quiere prisas. La lógica es clara: con 10 jornadas por delante y el ascenso directo todavía en juego, no tiene sentido quemar a Yeremay en marzo si puede estar al cien por cien en abril y mayo, cuando los puntos valen más.
«En ese proceso tiene que seguir», zanjó Hidalgo cuando se le preguntó por su evolución. No hay fecha exacta para el regreso a la titularidad indiscutible, pero el propio entrenador dejó entrever que ya está cerca. «Con ese punto de chispa que necesita» es la frase que sugiere que su regreso a la titularidad está cerca. Está recuperando también la confianza, la verticalidad, ese desparpajo que hace que los rivales tengan que estar pendientes de él aunque no toque el balón.
Por qué Yeremay es insustituible en el esquema de Hidalgo
El Dépor sin Yeremay es un equipo diferente. Lo es por lo que provoca su presencia en el terreno de juego, aunque no brille siempre está en el radar de los rivales. Yeremay es el jugador que rompe líneas en el uno contra uno, el que atrae defensas y libera espacios para los atacantes. Su presencia cambia la geometría del partido.
Con él en el campo, el Córdoba de esta noche tendrá que dedicar recursos defensivos extra a cerrar su banda. Sin él de inicio, Hidalgo tendrá que encontrar esa imprevisibilidad por otros medios: la energía de Nsongo Bil, la aparición desde segunda línea de Mario Soriano, o el propio Stoichkov, que esta noche regresa tras cumplir sanción.
La apuesta de fondo
Lo que Hidalgo está haciendo con Yeremay no es especialmente diferente a lo que hacen los mejores cuerpos técnicos con sus jugadores más importantes en el tramo final de una liga: protegerles del desgaste acumulado para que lleguen frescos a los partidos que deciden todo. El Dépor tiene por delante las diez jornadas más importantes de los últimos años. Y en esas diez jornadas, quiere a Yeremay en las mejores condiciones posibles. Cabe recordar, además, que tiene cuatro tarjetas amarillas.
La dosificación tiene un precio a corto plazo -partidos en los que el canario aparece y desaparece- pero la apuesta es a largo. Y si el plan funciona, el Dépor podría tener a su mejor jugador en plenas facultades justo cuando más lo necesite: en los últimos cinco o seis partidos que decidan si este equipo sube directamente o lo tiene que intentar por el playoff.
Esta noche, contra el Córdoba, veremos en qué punto exacto está ese proceso.