Las cosas siguen igual por Santander y el Racing no perdió el tiempo este domingo en busca del ascenso a Primera División con un nuevo triunfo ante el Huesca. El equipo de José Alberto se hizo con los tres puntos después de remontar el gol inicial de los oscenses en un día marcado por una nueva polémica arbitral: la expulsión de Jesús Álvarez por roja directa en una acción donde ni siquiera llega a cometer falta por una entrada ante Damián Rodríguez. El VAR en esta ocasión no entró.
Las cosas no se pusieron fáciles en El Sardinero con el tanto de Óscar Sielva en el minuto 4 con el que sorprendió al líder en casa. De hecho, la primera parte destacó por el control racinguista del balón, aunque sin ninguna ocasión clara a su favor. Tocó esperar a la segunda parte para la remontada, que no tardó mucho en llegar al igualar el luminoso Villalibre nada más pitar el árbitro y consumarla Mantilla seis minutos después.
Amplió la renta Andrés Martín sobrepasada la hora de partido, pero los de Oltra recortaron distancias desde los once metros. Un gol que le habría dado más emoción al final de no ser por lo que vendría tres minutos después.
Una nueva polémica
Balón disputado en el centro del campo, Damián Rodríguez va a por él, pero llega antes Jesús Álvarez, que se acaba llevando una patada del canterano del Celta cedido en Santander. Pues roja para el del Huesca. La lógica invitaba a pensar que el VAR podría intervenir para informar al árbitro de lo que había pasado realmente sobre el verde, pero la realidad es que el silencio desde la pantalla se impuso y no cambió nada.
«Tengo la sensación de que ser educado muchas veces te perjudica. Cuando protestas, parece que puede darse un arbitraje diferente. El primer gol viene de una segunda acción a balón parado precedida de un córner que no es. El árbitro había señalado saque de puerta y el línea es el que indica córner. Para mi es penalti claro a Portillo, una expulsión que no hay por donde cogerla. Hay muchos errores hacia el mismo lado, amarillas… Situaciones que te van minando. Desde el respeto, es la sensación que tengo. Muchos días me muerdo la lengua pero hoy un poquito menos porque me cansa. Me cansa ver determinadas situaciones», explicó Oltra en rueda de prensa.
Con inferioridad numérica poco podía hacer el Huesca, que no dejó de buscar una última oportunidad. No le salió y finalmente acabó cayendo el cuarto de los racinguistas después de una parada de Dani Martín que acabó en el palo y cuyo rechace envío a puerta Jaime Mata. Alegría en El Sardinero y tres puntos con olor a Primera.
