La llegada de Antonio Hidalgo está suscitando cuanto menos curiosidad entre la afición del Deportivo, deseosa de conocer al que será su entrenador la próxima temporada. Con pasado reciente en el Huesca, su gran éxito en España hasta el momento es el ascenso a Segunda División con uno de los equipos de su vida: el CE Sabadell. Un club en el que centenario como jugador y en el que dio unos primeros pasos en su carrera en los banquillos, dejando una gran imagen.
Al menos eso es lo que aseguraba hace unos años Pau Morilla-Giner, actual presidente de los arlequinados, en una entrevista con Ràdio Sabadell. Pese a solo aguantar un año en la división de plata, el directivo lo tenía claro en verano de 2021. «Tenemos al que yo creo que es el mejor entrenador no solo a día de hoy, si no en la historia del club. Por la implicación que ha tenido este señor, el pasado que ha tenido y las cualidades que está desarrollando a día de hoy», afirmaba con contundencia.
En el mismo habló también sobre el crecimiento «a nivel personal y de entrenador» de Hidalgo, el cual definió como «una brutalidad». «Tenemos una suerte brutal. Miraremos atrás y diremos ‘hemos tenido la suerte de contar con el mejor entrenador en la historia del club'», aseguró. Sin embargo, la experiencia en Primera Federación no salió igual de bien que un par de campañas atrás, siendo destituido en el mes de noviembre tras un mal arranque.
Un ascenso de la mano de Mackay
En su etapa en Sabadell tuvo bastante incidencia el excapitán del Deportivo. Ambos coincidieron en la plantilla del ascenso con el portero coruñés como uno de los héroes en las tandas de penaltis durante el playoff. Un éxito que les permitió subir de la mano a LaLiga Hypermotion.
