El Deportivo visita este sábado (18:30 horas) el Carlos Belmonte con la firme intención de prolongar su excelente racha y, de paso, volver a ajustar cuentas con un rival siempre incómodo en la memoria reciente. Desde aquel ascenso del Albacete en 2022 en Riazor, una herida que tardará en cicatrizar, el conjunto herculino había encontrado cierto alivio el curso pasado con dos goleadas contundentes ante los manchegos: 2-5 en el Belmonte y 5-1 en A Coruña, un global de 10-3 que, si bien no borra el golpe recibido, sí suaviza el nombre del Albacete en el imaginario blanquiazul.
Enfrente estará un Albacete que quiere frenar en seco a un Dépor que encadena cuatro triunfos consecutivos y que llega en su mejor momento de la temporada. Y lo hará con su capitán y cerebro, Riki Rodríguez, protagonista de los últimos mercados de fichaje en A Coruña. El mediocentro vuelve a cruzarse con Fernando Soriano, director deportivo deportivista, que lo verá nuevamente desde el bando contrario después de intentar su fichaje en dos ventanas consecutivas: el pasado invierno y el reciente verano.
El Deportivo llegó a poner sobre la mesa una oferta de cuatro años de contrato y contaba con la voluntad del jugador. Al Albacete se le presentó una propuesta económica importante, aunque insuficiente para alcanzar la cláusula en la que finalmente se atrincheró el club manchego, bloqueando otra vez la salida del ovetense rumbo a Riazor. “Hubo momentos en los que las cosas estaban más cerca o más lejos, pero hubo un momento en que me aislé definitivamente porque me afectaba en mi vida personal e incluso a nivel deportivo. Salía al campo pensando, más que en lo que tenía que hacer, en dónde iba a estar la semana siguiente”, reconoció el propio Riki a principios de este curso.
Ahora, plenamente recuperado de la lesión en el sóleo de su pierna izquierda y con diez titularidades y 862 minutos en la que ya es su quinta temporada de blanco, Riki afrontará el duelo ante el Dépor como pieza indiscutible en el once del Albacete. Su futuro, sin embargo, continúa en el aire. El Albacete trabaja para renovar un contrato que expira este verano, mientras el Deportivo le sigue con la mirada bien de cerca, a la espera de que finalmente llegue la oportunidad que dos mercados seguidos se le ha resistido.
