Antonio Hidalgo difícilmente olvidará en su vida el final de la temporada 2025-26, tan dura como exitosa en dos equipos especiales para él: el Deportivo y el Sabadell. Reconocido arlequinado, el técnico catalán no ha escondido el cariño hacia el club que le dio la primera gran oportunidad en los banquillos y que viene de conseguir el ascenso a LaLiga Hypermotion después de cinco temporadas en el ‘barro’ de Primera y Segunda Federación.
«Tenemos al que yo creo que es el mejor entrenador no solo a día de hoy, si no en la historia del club», explicaba hace unos años Pau Morilla-Giner, presidente del Sabadell. Entonces habían logrado otro ascenso a la división de plata, pero la experiencia no salió todo lo bien que se esperaba y apenas doce meses después estaban de vuelta en el tercer escalón. Sin embargo, Hidalgo, que llegó a ser su capitán antes de colgar las botas, siempre ha tenido el cariño de la afición.
Un sentimiento que es mutuo, tal y como él mismo se encargó de recordar coincidiendo con la visita del Dépor a la Nova Creu Alta a principio de curso en la Copa del Rey. «Tengo un sentimiento muy grande por este club. Me ha dado mucho, he disfrutado mucho y hemos sufrido mucho», explicó. Los herculinos se llevaron la victoria y rindieron un sentido homenaje a un hombre que es leyenda en la ciudad.
Un ascenso con varios ex
Antonio Hidalgo era el míster de aquel Sabadell de 2021 que subió a Segunda y entre sus piezas habituales aparecían Ian Mackay, Víctor García, Jaime Sánchez o Stoichkov. Todos ellos con pasado más o menos reciente por Riazor y en el caso del último con la suerte de poder celebrar la vuelta a Primera División después de ocho años de espera. Un línea invisible entre Sabadell y A Coruña que ha dado éxitos con color blanco y azul.
