A Sergio Pellicer se le ha acabado el crédito para seguir al frente del banquillo del Málaga. La entidad malacitana ha decidido prescindir del preparador castellonense una vez cumplido el primer tercio de competición en LaLiga Hypermotion. El club albiceleste lo ha anunciado en la tarde de este martes a través de un emotivo vídeo en sus redes sociales.
El conjunto de la Costa del Sol solo pudo celebrar un triunfo en sus últimas cinco jornadas ligueras. Esta racha negativa les ha hecho caer puestos en la clasificación hasta situarse en la decimoctava plaza. La diferencia de goles es lo que les mantiene en la zona segura, ya que suman los mismos puntos que un Granada que marca los puestos rojos de la tabla.
La Cultural de Luis Chacón -que ya había sido el verdugo de Fran Justo en el Mirandés– ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia en La Rosaleda. Los del Reino de León vencieron por la mínima a los albicelestes para salir de la zona de descenso y dejar a los boquerones entre la espada y la pared. Un solitario gol de Lucas Ribeiro fue suficiente para que los tres puntos se quedasen en León y, de este modo, poner fin a la etapa de Sergio Pellicer como técnico del Málaga.
Pellicer pone fin a su segunda etapa en el Málaga después cuatro temporadas al frente del banquillo. En su primer periplo al frente del primer equipo malacitano subió desde el filial para hacerse cargo de la plantilla en la segunda vuelta. El castellonense logró salvar la categoría y la siguiente temporada volvió a mantener al cuadro andaluz en la zona media de la tabla. Tras un paréntesis en Fuenlabrada, regresó a La Rosaleda en el curso 2022-23, pero no logró evitar el descenso. Un único año en Primera RFEF le bastó para ascender y, tras mantener al equipo el pasado curso, se vuelve a despedir de Málaga luego de un mal arranque.
Su breve etapa como deportivista
Sergio Pellicer también tiene pasado como entrenador deportivista. El castellonense dirigió al Fabril –en la campaña 2018-19- en la antigua Segunda División B. Su pobre bagaje, con tan solo dos victorias en 14 partidos, provocó su tempranero despido, dejando en algo prácticamente anecdótico su paso por Abegondo.
