El deportivismo tiene una nueva canción. Se llama ‘DALEDÉ’, lo firman Samuel Canay y Siempre Best, y no es exactamente una canción al uso. Sus autores la presentan como una «pieza de diseño social» pensada para acompañar a la afición en el tramo decisivo del curso. Publicada el pasado 3 de mayo, la obra ha ido ganando tracción entre el deportivismo en plena recta final de LaLiga Hypermotion, justo cuando A Coruña empieza a hablar abiertamente de ascenso.
Más que un tema musical, ‘DALEDÉ’ aúna varios elementos deportivistas. Cánticos de Riazor, una hormigonera de HORBESA, percusiones brasileñas que remiten al Super Dépor y la memoria personal de un hermano. Todo cabe ahí porque, en el fondo, todo eso es el deportivismo.

Una canción que se dedicó a un hermano
Samuel Canay eligió fecha para el estreno: el 3 de mayo, cumpleaños de su hermano Mateo. La explicación que dan los autores es directa, ya que fue Mateo quien le transmitió a Samuel el vínculo con el club. La canción nace, por tanto, como un regalo familiar antes que como un proyecto musical.
Cánticos reales de Riazor y percusión del Super Dépor
La letra, coescrita con Chechu Quiñoá, recoge cánticos que ya existen en Riazor y los devuelve transformados en estribillo. La producción incorpora sampleos de sonido ambiental del estadio y grabaciones de campo que sitúan al oyente en la grada antes incluso de que arranque el ritmo.
Con un cruce sonoro, percusiones brasileñas en homenaje al Súper Dépor que conviven con bases urbanas y graves 808 de tendencia actual.
HORBESA, el amuleto que cierra el círculo
El gran símbolo visual de ‘DALEDÉ’ no es un escudo ni una bufanda: es una hormigonera. La portada del sencillo y el videoclip giran en torno a un camión de HORBESA, la empresa de Sada que para buena parte del deportivismo es algo más que una empresa de hormigón. Las hormigoneras de HORBESA arrastran décadas de leyenda como amuleto de ascensos, como acompañantes silenciosas de las celebraciones blanquiazules en cada gran noche del club.
«Diseño social» antes que single
Los propios autores describen el proyecto como una propuesta que «une música, simbología visual y narrativa histórica». Una canción pensada para hacer comunidad en una semana en la que el deportivismo cuenta los segundos para que llegue el domingo.
