Han pasado ya casi trece años desde el último partido de Juan Carlos Valerón con la camiseta del Deportivo, pero el recuerdo entre los aficionados coruñeses está presente como si fuese ayer. Una memoria que es mutua y que el exfutbolista canario repasó en el podcast Quien marca gana junto a su paisano Hernán Santana, quien preguntó por los años dorados club blanquiazul y cómo los vivió el eterno ’21’.
En ese entorno encontró el espacio perfecto para desarrollarse sin una presión asfixiante. Tal y como él mismo recuerda, el club ofrecía algo poco habitual: competitividad al más alto nivel con margen para crecer. «Pude encontrar mi ritmo de adaptación, de ritmo y madurez», explica, destacando cómo muchos jugadores, sin importar su origen, terminaban disfrutando: “Cualquier compañero que llegó a A Coruña de cualquier región de España encontró su hogar”.
Una de las claves de su rápida integración fue la relación con Manuel Pablo, con quien ya compartía vínculo previo. La cercanía personal -vivían incluso en el mismo edificio- facilitó su adaptación: “Cuando fui a buscar un piso para quedarme en los primeros años él vivía en el sexto y yo estaba en el tercero. Estamos juntos y la relación se hace todavía más fuerte con un vínculo que dura hasta el día de hoy”.
Ese grupo alcanzó uno de sus momentos más icónicos en el histórico ‘Centenariazo’, la final de la Copa del Rey ganada en el Santiago Bernabéu ante el Real Madrid. A pesar de la magnitud del evento, Valerón lo vivió con una mezcla de nervios y serenidad adquirida con los años: «Te lo tomas con naturalidad, como un partido más, pero sabiendo lo que significaba». Aquella victoria tuvo un significado especial para él, tras haber perdido hasta tres finales anteriores con Mallorca y Atlético, convirtiéndose en una especie de redención personal.
Más allá de los títulos, Valerón siempre ha destacado el valor humano y competitivo de aquel vestuario. Rodeado de figuras como Mauro Silva, Roy Makaay o Diego Tristán, comprendió lo que exigía la élite. «Allí aprendí el oficio de jugador, competíamos contra los grandes sin ningún miedo y con una personalidad increíble. Cada partido era a muerte y si vienen Madrid o Barcelona les vamos a ganar», recuerda, reflejando el espíritu de un equipo que, sin complejos, se ganó un lugar en la historia del fútbol español.
La entrevista completa a Juan Carlos Valerón en Quien marca gana

