Nadie es ajeno al gran desplazamiento de aficionados del Deportivo a Valladolid y mucho menos los responsables públicos de seguridad, que han organizado un amplio dispositivo para que nada se salga de lo normal. La posibilidad de un ascenso herculino a Primera División ha animado a que muchos aficionados coruñeses se desplacen a la ciudad pucelana pese a no disponer de entrada, por lo que el Pucela ha recordado a sus abonados la prohibición de revender entradas o carnés.
La previsión de un gran número de visitantes procedentes de A Coruña y otros puntos de Galicia ha llevado a diseñar un plan sin precedentes, tal y como lo describe Radio Marca Valladolid. El club vallisoletano, siempre según el citado medio, ha multiplicado por tres los efectivos de seguridad privada en el estadio José Zorrilla, aunque no está claro cómo se va a afrontar la situación durante los noventa minutos en las calles.
Además, no se podrán exhibir símbolos del Deportivo dentro del campo fuera de las zonas habilitadas para los seguidores coruñeses. Una prohibición realizada por la Subdelegación del Gobierno, que quiere mantener a raya cualquier posible problema.
Un punto de encuentro para los aficionados del Deportivo
Al igual que en otros partidos lejos de Riazor, el deportivismo podrá reunirse en un punto de la ciudad: la plaza Marcos Fernández. Una zona desde la que podrán desplazarse al campo para poder realizar un recibimiento al equipo o todo lo que consideren en un día especial que ha despertado la ilusión de la afición.
