Diego Villares ya es bicentenario. En el encuentro del pasado viernes ante el Leganés, el capitán blanquiazul -que salió tras el el descanso- jugó su partido número 200 con el Deportivo. Pudo celebrarlo con una victoria que sirvió para asaltar -momentáneamente- los puestos de ascenso directo a Primera División.
A pesar de que el presente parece idílico, los más de cinco años que han pasado desde su debut han tenido emociones de todo tipo. El vilalbés promocionó desde el Fabril al primer equipo en el momento más oscuro de la historia del club. Pero, en este final de temporada, buscará celebrar su segundo ascenso como blanquiazul, esta vez a Primera División. Pasando así del barro más absoluto a devolver al Deportivo a la gloria.
El único que en el barro de principio a fin y MVP en el ascenso
Diego Villares fue el único futbolista que estuvo en las cuatro temporadas en las que el Dépor vagó por la tercera categoría del fútbol nacional. El centrocampista fue un ‘fichaje de invierno’ para Rubén de la Barrera en la primera temporada tras el descenso del fútbol profesional. El de Samarugo dejó atrás al Fabril -a una avanzada edad para tratarse de un filial, 24 años- para reforzar al primer equipo en su lucha por la supervivencia.
Un 7 de febrero de 2021 Diego Villares jugó su primer partido oficial con el Deportivo. Fue en Vigo, ante el Coruxo y -en una anómala temporada- con el Deportivo luchando por escapar de unos puestos de descenso que le podían hacer caer a Segunda o Tercera Federación. Entró tras el descanso en sustitución de Celso Borges cuando los blanquiazules ya perdían por dos goles. Su debut no fue el soñado, ya que el Dépor encadenó su quinto partido sin vencer y se acercaba peligrosamente a la zona roja, pero ahí empezó una historia que a día de hoy se sigue escribiendo.

En las últimas jornadas de aquel curso el Deportivo mejoró y, aunque no le dio para luchar por el ascenso, pudo salvarse y asegurar una plaza en la nueva Primera Federación. En dicha categoría, Villares se asentó de manera definitiva en el primer equipo con sus primeros goles, capitanías y llegando a alcanzar los cien partidos con el primer equipo.
A pesar de sus pasos agigantados como pieza clave en el primer equipo, probó la cara amarga del fútbol en los playoffs ante el Albacete y el Castellón. Tras dos años de sinsabores, Villares fue uno de los que se echó al equipo a la espalda en una campaña que -a pesar de no empezar de la mejor manera- tuvo un final feliz.
En el año del regreso a Segunda División, Diego Villares fue escogido como el mejor jugador de la temporada en clave blanquiazul. Lo cierto es que aquel año el ‘8’ lo jugó prácticamente todo. Con 38 titularidades en 40 partidos (en los que anotó cuatro goles y sirvió cinco asistencias) fue una de las piezas claves para Imanol Idiakez en la temporada del ascenso.

Ya en Segunda División, y como capitán principal del Dépor tras la marcha de Lucas Pérez, se mantiene como uno de los hombres importantes en el Deportivo. El mediocentro ha participado en 73 de los 80 partidos que ha jugado el Deportivo tras la vuelta al fútbol profesional hace casi dos años.
En este final de curso, el de Vilalba pretende celebrar su segundo ascenso con el Deportivo. Fue pieza clave para regresar a Segunda y sigue siendo importante en la temporada en la que los blanquiazules están en disposición de pelear por volver a Primera. En caso de finalmente conseguirlo, Diego Villares agrandaría su leyenda blanquiazul, pasando de subir al primer equipo en el peor momento de su historia a devolverlo al sitio del que nunca debió salir.
